Antes de comenzar a exponer la razón del porqué el título de este artículo, permítanme una breve reseña sobre el significado de la palabra democracia. En el colegio aprendí que la palabra democracia proviene del griego, demos que significa pueblo y kratos poder, por ende, se define como el poder del pueblo. Por el otro lado tenemos los grupos políticos antidemocráticos, que es un término utilizado para referirse a una posición que rechaza la democracia como la forma más adecuada para tomar decisiones dentro de un determinado tipo de organización social. Hecha la aclaración, paso a exponerles por qué o mejor dicho la intención del título: ¿Son las democracias del mundo aliados confiables? Específicamente me quiero referir a la invasión que ya lleva más de un año de la Rusia de Vladímir Putin contra Ucrania.
Durante el tiempo que lleva esa guerra ambos bandos perfectamente definidos, se han volcado en apoyo ya sea de Rusia o de Ucrania, por eso cuando alguien por allí dijo que Putin estaba luchando contra el mundo, léase la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) a mi juicio tenía toda la razón. Por el otro lado países como China, Corea del Norte, Irán y algunos países africanos, no han ocultado su apoyo a la invasión rusa a Ucrania, estos últimos tienen como denominador común que son gobernados por una persona o grupo selecto que de alguna manera podríamos decir, que en ellos descansan todas las funciones del poder político en sus respectivos países.
La razón de mi duda se debe a que en la medida en que se prolonga la guerra de Rusia contra Ucrania, los aliados de Rusia endurecen sus posiciones en apoyo a lo que ellos consideran una invasión justificada, en cambio los aliados de Ucrania comienzan a dar señales de agotamiento político y económico.
No hace mucho un general miembro del Pentágono en los Estados Unidos se refirió a dicho conflicto y con toda la inocencia del mundo dijo que posiblemente ya era tiempo que Ucrania comenzara a pensar en la posibilidad de un diálogo con Rusia, insinuando que esa era una guerra imposible de ganar por Ucrania. Otra manifestación en la misma dirección provino del presidente de Francia, insinuando la necesidad de un diálogo. Otros han declarado sobre la posibilidad que los ucranianos dejen de insistir en la liberación de Crimea.
Por donde se le vea son declaraciones que por venir de quienes las vierten son preocupantes y apuntan a desmoralizar a los valientes soldados ucranianos que están exponiendo sus vidas tratando de frenar no solo la invasión a su país, sino que también el posible avance del oso ruso sobre otras partes de Europa y el mundo. No hace mucho escribí en estas mismas páginas un artículo que titulé La invasión a Ucrania en cifras, en ese momento el apoyo de Europa, Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá entre otros, contabilizaba más de doscientos mil millones de dólares. Por el otro lado se aseguraba que los gastos de guerra de Rusia andaban por los ochenta y seis mil millones y ningún país que los apoya ha declarado algo parecido, ni los rusos dan señales de retroceder, aunque las noticias de la guerra no les son favorables.
El punto es que he llegado a la conclusión que los apoyos de las democracias tienen un componente estratégico altísimo y a estas alturas ya se deshicieron de su armamento más viejo y han comprobado en el terreno que Rusia no tiene la menor posibilidad de victoria ante un enfrentamiento con las fuerzas de la OTAN. En cuanto a Ucrania, bien gracias.
Si me preguntan por qué ese pesimismo, mi repuesta es; ya lo vivimos nosotros en la época de la Contra o Resistencia Nicaragüense, cuando servimos de contención a intereses ajenos a los nuestros. Lo que paso después se los escribiré en algún momento, aunque el comandante Rigoberto (Tirso Moreno) nos lo narró magníficamente en su libro Entre el ganado y las balas.
Para finalizar, creo que continuaremos viendo al presidente Volodimir Zelensky solicitando a los aliados armamento que sí pueda definir el resultado de la guerra a corto plazo, algo que hasta hoy no ha conseguido ni creo que consiga, mientras las estrategias que no tienen nada que ver con la invasión se satisfagan.
El autor es analista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.