El Pomares: o se transforma o muere

La final solo es una muestra de la realidad. El sistema existente de regionalización no funciona, trae muchas desigualdades y provoca un campeonato aburrido, predecible y con los mismos protagonistas año con año

No hay forma de seguir digiriendo el Pomares: o se transforma o muere. Entiendo que los aficionados de los Dantos y Estelí estén emocionados, vibrando de alegría por ver a sus equipos en la final, pero ¿qué hay del resto del país? Estamos viendo un beisbol enano, tamaño bonsái y, sobre todo, desigual. Por un lado, los Dantos, un equipo peso pesado contra un conjunto peso pluma, la muerte de Estelí es inevitable, un equipo lleno de carencias e incapaz de asustar a los capitalinos.

La final solo es una muestra de la realidad. El sistema existente de regionalización no funciona, trae muchas desigualdades y provoca un campeonato aburrido, predecible y con los mismos protagonistas año con año. En los últimos cinco años, nada ha cambiado: los Dantos campeones en 2018, León en 2019, Bóer en 2020, Dantos 2021, Bóer 2022 y es casi un hecho que los Dantos en 2023. Sin embargo, eso no es todo, desde ya cualquiera puede pronosticar a los favoritos del siguiente año: Bóer vs. Dantos.

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Una liga de primera división de ocho equipos, sin regla de pitcheo, sin regionalización y con libre mercado provocaría una expectación total en el país, mientras los equipos como Zelaya Central, Nueva Segovia o el mismo Río San Juan deberían ir a una segunda división para que se desarrollen. Si continúa la misma dinámica, el resultado es muy predecible y decepcionante para los fanáticos, probablemente ocurran sorpresas como cuando ganó el Rivas en 2017 o Estelí en 2011, no obstante, si no hay cambios, el destino del deporte rey será oscuro porque continuará perdiendo afición, mientras los niños y jóvenes se siguen decantando por el deporte internacional al ver que ellos crecieron y el deporte rey del país se hunde en la inutilidad dirigencial, sentados en oficinas como dinosaurios.

El aburrimiento que provocan los partidos se convertirá en el meteorito. La solución existe, pero está en manos de los que toman las decisiones, los cuales parecen interesarles seguir aumentando equipos (ahora son 18) que incrementar el nivel del campeonato. No hay otra salida: o se transforma o muere para los aficionados.

Deportes German García Pomares archivo

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