Jonathan Loáisiga salió en par de ocasiones desde el bullpen para trabajar contra los Astros de Houston el fin de semana y con recorridos breves, pero certeros, contribuyó a la barrida propinada por los Yanquis de Nueva York al conjunto texano, mostrando su utilidad y, sobre todo, habilidad para desempeñarse bien en los momentos cruciales de los juegos, mientras reducía su efectividad hasta 0.60 en lo que va de la actual temporada.
“Nos fue bien gracias a Dios contra los Astros, un equipo muy competitivo y que es el que ganó la última Serie Mundial, pero nuestro equipo tuvo una buena actuación y eso nos va a ayudar para cerrar con entusiasmo este último mes de temporada, en el que nos quedan 26 juegos y vamos a dar la batalla”, señala el nica, quien cerró un partido y sostuvo la ventaja en otro para concluir con 0.00 en efectividad en 2.1 innings ante Houston.
Loáisiga ha estado intratable desde que volvió de la lista de lesionados, al extremo de llevar 11 salidas consecutivas sin permitir carrera limpia, período en el que suma 11.2 innings de cuatro hits, una carrera sucia, con una base por bolas intencional y cuatro ponches, mientras el 67 por cientos de sus lanzamientos han sido strikes y los rivales le batean .105. En el año, el nica tiene 0-1 y 0.60 en 15 entradas con seis hits y dos carreras cedidas.
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“En lo personal me ha ido bien, gracias a Dios. Desde que regresé de la lista de lesionados he lanzado bien y he estado sano, pero a nivel colectivo como equipo las cosas no nos han salido como lo habíamos pensado, como lo habíamos hablado en el Spring Training, tener una buena temporada, pero estas son cosas que pasan. Los equipos tienen altos y bajos y desafortunadamente ahora nos tocó a nosotros”, explica Loáisiga.
El destacado carabinero pinolero asegura que nunca imaginaron ser últimos, pero confía en que, en el mes final de la temporada, puedan registrar un buen desempeño y cerrar con un récord positivo como lo han hecho en cada una de las últimas 30 campañas. Después de la barrida a los Astros, los Yanquis tienen marca de 68-69. No tienen un balance negativo desde el 76-86 que registraron en 1992, a 20 juegos de Toronto.
“Nunca imaginamos ser últimos, pero hay que reconocer el mérito de los demás equipos que han hecho las cosas mejor que nosotros. Sin embargo, nosotros hemos hablado que vamos a salir a dar lo mejor para ver de qué forma podemos cambiar esta situación que nadie quiere vivir, pero que a veces toca. Aquí en Houston nos fue bien y esperamos poder continuar así hasta donde sea posible”, anhela el tirador pinolero.
El nica se emociona cuando habla de lo prometedor que puede ser el futuro de los Yanquis, quienes han promovido a una buena parte de sus mejores prospectos como Oswald Peraza, Jasson Domínguez, Austin Wells y Everson Pereira, quienes le han dado una nueva vida al equipo ahora mismo, mientras insinúan lo que podrían ofrecer en las próximas temporadas con el plantel de la Gran Manzana, un frecuente aspirante a la cima.
“Ha sido una buena decisión subir a los prospectos. Hay ejemplos como el de los Orioles, por mencionar uno, que han dado chance a sus jóvenes y han tenido buenos resultados. El joven al inicio se siente medio nervioso y con cierta ansiedad, pero los veteranos siempre juegan un papel importante para acogerlo a uno y hacerle sentir que uno pertenece a ellos. Pienso que el futuro será bueno con todas estas variantes”, indicó.
Sin embargo, Loáisiga advierte que lo esencial después de subir, es mantenerse en las Ligas Mayores donde el margen para el error es estrecho y, además, hay por los menos unos 300 jugadores jóvenes en las Ligas Menores deseando una oportunidad para unirse al equipo de las Grandes Ligas, lo que obliga a los actuales big leaguers, a multiplicar esfuerzos para así consolidar sus carreras y evitar los altos y bajos que a veces llegan.
“Uno puede tener un buen mes en las Menores y recibir el llamado a las Grandes Ligas, pero lo esencial es mantenerse en este nivel con los mejores jugadores del planeta. Por eso, hay que trabajar muy duro. Por lo general, nosotros estamos unas cinco o seis horas antes de los juegos para prepararnos y ponernos en las mejores condiciones para competir al máximo nivel”, indicó Loáisiga, quien está en su sexto año allá arriba.