Las autoridades de la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro, que funciona en las instalaciones robadas a la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), pospusieron el inicio de clases del segundo semestre para el 25 de septiembre, casi un mes después de lo que habían anunciado inicialmente.
Esta decisión se toma ya que según el secretario de la universidad, Moisés Ignacio Palacios, están en «revisión exhaustiva de los expedientes académicos» para identificar a los estudiantes «que provienen de familias de escasos recursos económicos».
Este jueves se conoció, a través de la certificación de la universidad publicada en La Gaceta, diario oficial, que la universidad operará de forma «autofinanciada», lo que significa que no será gratuita, como habían anunciado las autoridades orteguistas.
Sin embargo, en el comunicado firmado por el secretario de la universidad con el sello del Consejo Nacional de Universidades (CNU), se repite la mentira que la universidad Casimiro Sotelo es «pública y gratuita». Y aunque no queda claro en la comunicación, será a los estudiantes de «escasos recursos» a quienes se les otorgará beca, ya que afirmaron que la revisión de expedientes es para «asegurar la continuidad educativa en esta universidad del pueblo».
Aún no se sabe cuáles serán los montos que los estudiantes deberán pagar para continuar sus estudios en la Casimiro Sotelo.