El párroco de la iglesia de Santo Domingo en Las Sierritas de Managua, Boanerges Carballo, anunció por medio de un video que la tradicional procesión de Santo Domingo de Guzmán «será posible gracias a la capacidad de conversar», lo que será una excepción en el contexto de prohibición de las actividades de la Iglesia católica afuera de los templos, por orden de la dictadura de Daniel Ortega.
«Nuestra festividades patronales serán posibles gracias a la capacidad de conversar, de orar y trabajar juntos, por ello con alegría nos preparamos para que la imagen de Santo Domingo de Guzmán visite la ciudad capital y se encuentre con sus devotos. Manifestamos nuestra gratitud a todos los que encontrándonos y caminando juntos haremos posible estos días de devoción, con alegría y fraternidad», manifestó el padre Boanerges en el video publicado el pasado sábado 22 de julio, en la página de Facebook de la parroquia de Santo Domingo.
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Santo Domingo de Guzmán es el santo patrono de los capitalinos. Minguito es una pequeña imagen que hace un recorrido por Managua los días 1 y 10 de agosto, representando 10 días de fiestas patronales desde su salida de la iglesia de Las Sierritas, hasta su regreso el 10 de agosto.

El recorrido de Santo Domingo es acompañado por una multitud de promesantes y devotos, que generalmente bailan alrededor de la imagen, para celebrar su fe y también para pedir algún milagro o favor.
En su mensaje, el padre Boanerges pidió a Santo Domingo de Guzmán que «interceda por nosotros».
Lema 2023: «Caminamos juntos»
Este año el lema de la celebración será «Con Santo Domingo de Guzmán, caminamos juntos». «Caminamos juntos con una variedad de motivación, pero unidos en la fe, respetándonos y comprendiéndonos, porque cada uno lleva en su corazón sus propias penas, sus gozos y esperanzas», dijo el padre Boanerges en otra parte del video.
En el contexto de represión y ataques de la dictadura de Ortega a la Iglesia católica de Nicaragua, había expectativas sobre la realización de esta actividad religiosa, debido a que en otros municipios del país se han prohibido las procesiones tradicionales y solo se están celebrando dentro de las iglesias.
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En la Semana Santa de este 2023 la Policía orteguista asedió los templos católicos, además persiguió y encarceló a los feligreses que quisieron celebrar las tradicionales Judeas y dramatizar la Pasión de Cristo.
En Nicaragua la dictadura de Ortega y su esposa Rosario Murillo persigue, encarcela y expulsa a los sacerdotes que critican su régimen. En 2022, la Policía orteguista detuvo a más 10 sacerdotes, entre ellos el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, uno de los más críticos contra el régimen y quien resistió la persecución y amenazas hasta su detención, tras negarse a salir del país junto con un grupo de 222 presos políticos. Monseñor Álvarez fue condenado a 26 años de prisión por «traición a la patria» y otros delitos de los que generalmente se acusa a los opositores en Nicaragua.
La guerra de la dictadura de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.