Génesis Lucía Lara tiene 26 años y salió al exilio hacia Costa Rica el 6 de agosto de 2018, como consecuencia del estallido de la crisis sociopolítica que aún agobia a Nicaragua. Era estudiante del quinto año de Educación Musical en la extinta Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) y hoy busca abrirse camino en la carrera de Administración de Empresas en la University of Bucharest en Rumania, adonde viajará a estudiar en los próximos meses, gracias a una beca internacional.
Lara es una de los 10 jóvenes a quienes la Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua (IPEN) ayudó a gestionar una beca universitaria en ese país. Lara intentó retomar su vida universitaria en el territorio costarricense, sin embargo, no lo logró.
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«Logré finalizar mi carrera en Nicaragua, pero no pude sacar mi título. Estando acá entré a estudiar en la Universidad de Costa Rica (UCR) en la Escuela de Arte Musical, pero por temas económicos no pude continuar porque las clases eran en diferentes horarios y no me permitía trabajar y obtener un dinero que pudiera mantenerme, entonces decidí salirme de la universidad para trabajar, y tuve que dejar la música», contó Lara a LA PRENSA.
Para la beca aplicó en febrero pasado y recibió ayuda principalmente del presidente de IPEN. Lara dice que lo que la motivó a buscar una beca internacional fue «porque quiero brincar el charco, quiero retarme a más, puedo tener mayores retos, allá es mejor la educación y esta es una buena oportunidad. Actualmente estoy trabajando como asistente de gerencia y me ha gustado y por eso me he inclinado a las Ciencias Económicas».
«Me quedé paralizada»
En cuanto a cómo recibió la noticia de la beca, Lara destaca que para empezar habían más de 50 mil solicitudes. «Me quedé paralizada porque la cantidad de aplicaciones era bastante, de hecho cuando nos tenían que dar la respuesta que era el 15 de junio pasado nos dijeron que se habían exagerado las cantidades porque solo 82 iban a ser aceptados», manifestó.
Reconoció que tras esa información de la universidad «lo dejé en las manos de Dios».
A las 3:00 a.m., hora de Costa Rica, Lara debía de estar dormida, sin embargo, las ansias e incertidumbre de saber si había sido seleccionada o no, la mantenían despierta y pendiente de su correo.
«Yo estaba esperando la respuesta desde el 15 de junio, me desperté y lo primero que hice fue ver el teléfono y estaba un correo, yo no quería ni abrirlo, estaba toda nerviosa, pero lo abrí y ahí estaba la buena noticia», refirió.
Aún se desconoce la fecha específica en que Lara viajará a Rumania, pero está segura que es este año. Actualmente empezará a hacer el proceso migratorio.
Lara envió un mensaje a todos los jóvenes universitarios nicaragüenses, tanto dentro como fuera del país. «Reconocer que migrar es un derecho, el exilio ha sido lo mejor en mi vida, porque me ha abierto mi forma de pensar, no es solo enriquecedor a nivel de estudio sino a nivel del ser humano. No tengan miedo y apliquen», mencionó.
10 beneficiarios: ocho mujeres y dos varones
Elthon Rivera, presidente de IPEN, explicó a LA PRENSA que el proceso de las becas forma parte del Programa Puentes de IPEN donde se promueve el acceso a oportunidades de estudios para jóvenes nicaragüenses en condiciones de vulnerabilidad. De los 10 beneficiarios, ocho son mujeres y dos son varones.
Dos de los beneficiarios van a realizar maestrías, una en Administración de Negocios y en Administración en Mercadeo, y las otras son licenciaturas en Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales y Estudios Europeos, Artes, y Bioanálisís Clínico. Las becas de estudios incluyen el pasaje aéreo, alojamiento, alimentación y estipendio mensual.
«Todos los que aplicaron no hablan Inglés, dentro de su programa de beca está incluido un año de preparación del idioma rumano», precisó.
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Enseguida manifestó que «claramente por el contexto sociopolítico que vive actualmente Nicaragua, los perfiles de jóvenes, de líderes, lideresas, activistas y defensores de derechos humanos son significativamente considerados, pero no precisamente solo ellos son parte del programa sino que se toman casos de jóvenes en vulnerabilidad a causa del contexto, y otros tipos de necesidades».
Además de becas internacionales o movilidad internacional, IPEN tiene otros programas o iniciativas como los apadrinamientos para que jóvenes universitarios puedan seguir pagando sus universidades en Nicaragua y que logren terminar sus carreras.
Rivera aseguró que para enterarse o conocer de las becas, desde IPEN hacen monitoreo en los diferentes países que ofrecen becas, publican esas convocatorias en sus redes sociales y «ofrecemos la posibilidad de asesoramiento para aplicación de las mismas, en este caso hemos tenido un enfoque significativo en Rumania porque se ofrecen becas para ciudadanos que no son parte de la Unión Europea».