Eveling Montenegro Caballero, de 29 años, esperaba con ansias la llegada de su tercer hijo, un varón que se sumaría a las dos niñas que dejó en Nicaragua de 1 y 9 años. Sin embargo, la joven falleció producto de un infarto cardíaco un día después de haber dado a luz a su bebé de cinco meses de gestación, quien vivió apenas unas horas.
La joven fue diagnosticada con preeclampsia y su muerte ocurrió el reciente sábado 15 de julio a las 10:00 a.m.
«Ella quería darle un mejor futuro a sus hijas, pero no pudo, su meta era hacerle su casa a sus hijas y darles lo mejor a ellas», dijo a LA PRENSA su hermana Maryury Montenegro, quien también se encuentra en territorio estadounidense.
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Eveling era originaria de Siuna, estudiaba el cuarto año de Licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan) y en Estados Unidos trabajaba en un fábrica de pan.
Migró para darles un mejor futuro a sus hijas
Eveling era madre soltera y había migrado a Estados Unidos en noviembre del año pasado, en busca de oportunidades laborales que le permitieran salir adelante.
Migró de manera irregular como miles de nicaragüenses, echando mano de un coyote que le cobró 8 mil dólares. Una parte del dinero se la dio su familia y la otra la cubrió con un préstamo que realizó.
«Ella dilató viajando un mes, prestó una parte del dinero para poder venirse. Ella se vino por sus hijas y por la situación del país, no tenía ni un año de haber venido aquí», recordó Maryury.
En territorio norteamericano inició una relación sentimental y salió embarazada. Sin embargo, la relación ya había terminado.
Dio a luz y un día después falleció
Maryury indicó que su hermana desconocía que tenía preeclampsia y en horas de la madrugada del viernes comenzó a sentir fuertes dolores de parto, por lo que tuvo que solicitar ayuda a una ambulancia que la llevó al Hospital Wellstar Cobb, en Georgia, Atlanta.
«Ella me dijo que tenía dolores, que estaba sangrando y que eso no era normal, llamé a la ambulancia y se la llevaron (…) llevaba inflamadas sus rodillas y su carita. Cuando llegué ella seguía con dolores de parto, el bebé nació en la mañana del viernes», mencionó.
El bebé tenía apenas cinco meses de gestación cuando nació, por lo que según Maryury «estaba muy chiquito, nació prematuro, no tenía sus pulmoncitos (desarrollados) ni los otros órganos de su cuerpo desarrollados. Lo tuvieron que intubar con oxígeno para que él viviera, pero no tenía posibilidad de vivir, y el viernes en la noche le dijeron que el bebé no iba a vivir y le quitaron el oxígeno. Murió a las 7:00 p.m.».
De acuerdo con Maryury, su hermana comenzó a sufrir muchos dolores en las rodillas después que dio a luz a su bebé. «La rodilla se le hinchó demasiado, ya no podía caminar. Fue empeorando, no aguantaba el dolor, pedía auxilio para que la atendieran, pero le daban pastillas para calmarle el dolor de estómago, pero no le daban para la rodilla. Yo la sobaba, pero no le hacía nada», describió.
El sábado en la mañana, la salud de Eveling había empeorado y le había dicho a su hermana que ya no aguantaba más. «Me dijo ‘decile a los doctores que me traigan oxígeno que ya no puedo respirar’. Yo le dije y le dieron bastante medicina, pero ella seguía cansada, y hasta cuando la vieron que estaba muy mal se la llevaron a la Unidad de Cuidados Intensivos porque tenía muy bajas las defensas», aseguró.

Eveling entró a UCI y Maryury esperó afuera noticias sobre su estado. «Llegaron el sábado en la mañana unos doctores, usando el traductor me dijeron que mi hermana se había quedado muerta por ocho minutos y que estaban intentando salvarla por medio de una máquina, pero que no había posibilidad de salvarse porque tenía bajas las defensas. Le pedí a Dios una oportunidad y no esperé más de 30 minutos cuando me llegaron a decir que ella no pudo resistir y que falleció», contó.
La hermana de Eveling afirma que a esta la sometieron a procedimientos que ella desconocía. «No me dijeron nada, eso es lo que me causa indignación que no me explicaron nada, solo me dijeron que hicieron todo lo posible por ayudarla porque ella estaba muy joven. Yo les dije que no le ayudaron a ella porque es migrante, pero ellos me dijeron que no era así, que ‘nosotros tratamos a todos por igual'».
Urgen recaudar 10 mil dólares
Actualmente su familia está buscando recoger al menos 10 mil dólares para poder repatriar los restos de la joven madre y del bebé.
Según dijo Maryury, le cobran 8 mil dólares por repatriar el cuerpo de su hermana y dos mil dólares por el cuerpo del bebé. Si usted desea apoyar a esta familia se puede comunicarse con Maryury al: +1 (470) 941-0943.
Ambos cuerpos están en manos del médico forense para entregarlos a la funeraria que se encargará de repatriarlos.