La debacle de Nicaragua en San Salvador no ocurrió en el beisbol, sino que lo del boxeo fue más profundo. La Selección Nacional salió de San Salvador perdiendo 12 peleas y con solo una victoria, sin medallas y sin ninguna alegría para recordar. Unos juegos que estaban a la altura para que nuestro boxeo midiera su verdadero nivel, ocurriendo la catástrofe. Hombres y mujeres desfilaron a un paredón para ser “fusilados” por sus adversarios.
Desde la parte dirigencial y periodistas oficialistas comenzaron a excusar el pobre resultado a la “mala suerte del sorteo” y que no había presupuesto para competir con las potencias. “Nos enfrentamos a cubanos, nos tocaron mexicanos, competimos con los trinitenses”. El llanto para cubrir la realidad quedó en la superficie, mientras otros países como Costa Rica (4), Panamá (2) y Guatemala (2) lograban entrar en el medallero. El problema con el argumento de los oponentes es que ni Cuba ni México ganaron los juegos en el boxeo, sino Colombia y República Dominicana. Además, que no solo se perdió ante Cuba, sino contra Haití, Guatemala, Colombia, República Dominicana y también Puerto Rico, es decir contra todos.
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Si bien es cierto que Nicaragua nunca ha sido potencia en este deporte en los últimos 17 años, traducidos en cuatro Juegos Centroamericanos y del Caribe, el país al menos conseguía una medalla: Ismael Mendoza (2006), Alexander Espinoza e Ismael Lewitt (2010), Osmar Bravo y Omar Alton (2014) y Osmar Bravo, Jeffrey González, Kathy Esquivel y Keyling Osejo (2018). Curiosamente, en 2018 se lograron cuatro medallas con un presupuesto de 4.6 millones de córdobas o 127 mil dólares, mientras que para este 2023 se destino del presupuesto del deporte 5.6 millones de córdobas o 155 mil dólares, pero además la Copa Alexis Argüello, la cual la financian en su mayoría las alcaldías, anunciaban que estarían 600 peleadores en todo el país activos.
Un peleador amateur que ahora vive en Estados Unidos comentaba que apenas recibían de ayuda para solventar sus gastos entre 1500 (40 dólares) y 3000 (80 dólares) córdobas al mes y tampoco los entrenadores tenían lo básico para subsistir, pero no especificó salario. Nicaragua no hizo ninguna preparación especial para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero la Feniboxa ya se había gastado del presupuesto hasta abril 1.8 millones de córdobas, dejando en evidencia la diferencia de prioridades de los directivos.
No creo que sean los entrenadores y mucho menos los pugilistas los culpables, sino la falta de visión y objetivo por los que toman las decisiones, mientras a los boxeadores le den migajas del presupuesto seguirá el boxeo amateur tocando fondo, yendo al paredón de fusilamiento.