El reverendo Miroslaw Wachowski, representando a la Santa Sede ante la 53 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), mencionó «el encarcelamiento injusto del obispo Rolando Álvarez» y la «necesidad» del Vaticano de «superar la lógica partidaria» para encontrar una salida dialogada a la crisis que vive Nicaragua.
«La crisis en Nicaragua es de especial inquietud, afecta tanto a personas como instituciones, incluidos católicos y la Iglesia católica. Un ejemplo es el encarcelamiento injusto del obispo Rolando Álvarez. La Santa Sede está convencida de la necesidad de superar la lógica partidaria y trabajar de manera constante por el bien común. Esto incluye la búsqueda concreta de la paz, fundada en la verdad, la justicia, la libertad y el amor, y alcanzada a través del ejercicio paciente del diálogo», manifestó el reverendo Wachowski.
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El obispo de la Diócesis de Matagalpa en Nicaragua, monseñor Rolando Álvarez, es uno de los líderes de la Iglesia católica más críticos contra el régimen de Ortega, que resistió dentro del país hasta su encarcelamiento en agosto de 2022. En febrero pasado, fue condenado a más de 26 años de prisión, bajo acusación de «traición a la patria», entre otros delitos habituales contra los opositores a la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua.
En los últimos años, Ortega y su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, han radicalizado sus ataques contra la Iglesia católica, encarcelando sacerdotes y prohibiendo todas las actividades religiosas que se realicen afuera de los templos. También ha cancelado numerosas organizaciones sociales, caritativas, albergues de la Iglesia católica, centros académicos, medios de comunicación de línea católica y expulsado monjas y sacerdotes del país.
La guerra de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.
La Asamblea General de la OEA se realizará los días 21, 22 y 23 de junio en Washington DC, Estados Unidos. De los 35 Estados miembros de la OEA, solo 33 están activos actualmente. Venezuela y Nicaragua no tienen representación y Cuba no participa. Precisamente estos tres países son considerados regímenes dictatoriales por cometer violaciones de derechos humanos, entre los que se cuentan represión contra los opositores, censura a los medios de comunicación, prohibición de las libertades públicas, entre otras violaciones.
Observador permanente
La Santa Sede participa en la Asamblea General de la OEA como observador permanente. Otros observadores permanentes como la Unión Europea, Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, entre otros, mencionaron en sus intervenciones «la grave situación de Nicaragua».
«Seguimos con preocupación la grave situación de Nicaragua y la represión desatada contra los opositores políticos, la sociedad civil y la Iglesia católica», dijo la representación de Italia ante la OEA, en su condición de observador permanente.