A partir de 2014, cuando las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) ya acumulaban déficits millonarios, que al cubrirse con las reservas técnicas lo llevarían irremediablemente a la insolvencia, la institución ignoró la recomendación de reducir sus gastos administrativos y siguió contratando personal, mayoría de la cual hasta el 2021 ganaban más de 20 mil córdobas, casi el doble del salario promedio nacional.
Entre 2014 y 2017 la planilla de colaboradores creció casi en la misma proporción que la de cotizantes. Sin embargo, tras el desplome de afiliados que provocó el estallido de las protestas sociales de 2018, la planilla no se redujo en la misma medida que la de asegurados.
El anuario estadístico 2021, publicado recientemente tras más de un año de atraso detalla que en 2014 trabajaban en las oficinas del Seguro Social 3,353 personas. Del total, 1,299 ganaban entre 15 mil y 20 mil córdobas mensuales, mientras que 970 ganaban más de 20 mil mensuales. Dicha planilla alcanzó su pico en 2016 cuando se elevó a 4,090 trabajadores, cifra que representa un crecimiento del 22 por ciento. Además, de los 4,090 empleados, 2,644, es decir más de la mitad, ganaba más de 20 mil córdobas mensuales.
Entre 2014 y 2020 la institución recortó algunas plazas y cerró el 2020 con 3,773 trabajadores, lo que representa una merma de 7.7 por ciento con respecto a 2014. Sin embargo, en 2021, cuando las reservas se agotaron y la entidad tuvo que recurrir a un crédito para sortear la insolvencia, siguieron contratando personal. La planilla se elevó hasta 3,960 personas y de ellas, 2,942, es decir el 75 por ciento, devengaba más de 20 mil córdobas mensuales.
En el año del agotamiento de las reservas técnicas del INSS, que deja en el limbo a más de 800 mil afiliados, la entidad añadió 187 trabajadores más a su planilla.
Lea también: El INSS se queda sin reserva de dinero para garantizar pensiones a futuros jubilados
Pequeñas empresas fueron las más afectadas
Pero mientras en el periodo mencionado la contratación de empleados creció más de 22 por ciento, la afiliación de empresas solo se expandió 16.4 por ciento. En 2014 había 30,108 empresas inscritas y alcanzaron su pico en 2017 con 35,055 empresas afiliadas. De ese total 30,384 eran pequeñas empresas con menos de veinte empleados.
Sin embargo, la crisis sociopolítica que estalló en 2018 y se agudizó con la represión gubernamental, destruyó miles de empleos formales. Entre 2017 y 2020 la afiliación cayó 16 por ciento, con la pérdida de 5,412 empresas. La mayoría de las que se retiraron, seguramente por cierre o transición a la informalidad, fueron pequeñas, de menos de veinte empleados. Mientras que las grandes, con más de cien empleados de las que solo hay un poco más de mil en el país, prácticamente salieron ilesas.
Al año siguiente, en 2021, cuando la crisis financiera del INSS tocó fondo con el agotamiento de las reservas, que los llevó a la insolvencia y obligó a recurrir a un préstamo para cumplir sus obligaciones, la afiliación empresarial registró un leve incremento con respecto al año anterior. Según el anuario recién publicado, ese año se afiliaron 587 empresas y la lista se elevó hasta 30,230. Tradicionalmente la mayoría de empresas que afilian a sus trabajadores son las pequeñas que tienen menos de veinte empleados.
Es decir que la entidad aún no recuperaba hasta el 2021 a un total de 4,825 empresas que estaban aportando a las finanzas del INSS en el 2017, previo al estallido de la crisis sociopolítica en abril del 2018.
Puede leer también: El INSS sigue sin levantar cabeza y termina el primer trimestre con un nuevo déficit financiero
Las empresas afiliadasLa inscripción de nuevas empresas junto a la de trabajadores por cuenta propia que se registró entre 2014 y 2017, propició que en ese periodo la afiliación de trabajadores creciera 26 por ciento. Pasó de 725,014 en 2014 a 913,799 en 2017. Esta se convirtió en la cifra más alta de asegurados en la historia del INSS y cinco años después no ha logrado recuperarse.
La crisis que estalló en 2018 y fue sofocada por Daniel Ortega por una escalada represiva, destruyó 190,593 empleos formales, lo que representó una caída del 21 por ciento en la planilla de asegurados que tocó su punto más bajo en 2020, con 723,206 asegurados.
De acuerdo con la información del anuario 2021, durante ese año se recuperaron 46,748 afiliados y la lista de asegurados alcanzó 769,954 personas. Pese a la recuperación, la cantidad de asegurados todavía es menor en 143,845 afiliados con respecto a lo contabilizado en 2017.
Además, esto no evitó que en ese año las reservas técnicas de la institución, que garantizan el pago de las pensiones, se agotaran y la entidad entrara en un estado de insolvencia que ese año sorteó con un crédito de 2,084.6 millones de córdobas (alrededor de 73.3 millones de dólares). Estos recursos eran parte de un financiamiento mayor otorgado en diciembre de 2020 por el FMI.