El lunes y el martes de esta semana la revista en línea Confidencial dio a conocer los resultados principales de la encuesta de CID Gallup sobre el estado de la opinión pública de Nicaragua, correspondiente a junio de 2023.
Los datos que presenta no son muy diferentes a los reportados en febrero pasado por la misma firma encuestadora, que desde hace muchos años le viene tomando el pulso a lo que piensan los nicaragüenses sobre los problemas socioeconómicos, los partidos políticos y los principales personajes públicos del país.
Informa la encuesta de junio de CID Gallup que cuatro de los 222 ex presos políticos opositores que fueron dejados en libertad el 9 de febrero pasado, pero desterrados a Estados Unidos y despojados de su nacionalidad nicaragüense, figuran entre las personas con mayor aceptación popular. Ellos son, en el siguiente orden: Félix Maradiaga, Cristiana Chamorro Barrios, Juan Sebastián Chamorro García y Medardo Mairena.
Llama la atención que entre las personas mejor valoradas están la alcaldesa sandinista de Managua, Reyna Rueda y el funcionario ejecutivo principal de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno. Mientras que no sorprende que Daniel Ortega y Rosario Murillo ocupen los lugares más bajos en ese ranking.
Sobre los partidos políticos la encuesta de CID Gallup destaca que el respaldo ciudadano al FSLN ha caído a 16 por ciento y que hay un 56 por ciento de desaprobación a la presidencia de Daniel Ortega. Este deslizamiento hacia abajo viene ocurriendo desde el estallido social y la frustrada rebelión popular de abril de 2018 contra el régimen.
Sin embargo, los partidos opositores siguen saliendo muy mal en las encuestas de CID Gallup. Solo el 4.4 por ciento de los encuestados les da un reconocimiento, mientras un abrumador 77 por ciento no muestra simpatía por ningún partido político, ni el gubernamental FSLN ni los opositores. Cabe mencionar que la situación política del país no figura en el interés de la gente, como sí aparecen de manera destacada los problemas socioeconómicos y el deseo de mucha gente de irse del país en busca de mejores oportunidades de vida.
En efecto, en la encuesta sobresale la sombría opinión de los ciudadanos sobre la situación económica nacional y la falta de esperanza en que pueda mejorar. El 66 por ciento cree que las dificultades económicas del país han empeorado y que la situación seguirá deteriorándose más.
Ante esos datos cabe imaginar que las penurias de la mayoría de los nicaragüenses podrían ser más agobiantes, si al país se le impusieran las sanciones económicas directas que piden algunos. Es obvio que el impacto sobre la gente más vulnerable sería catastrófico.
Los presentadores de la encuesta de CID Gallup no dicen si se preguntó a los encuestados su opinión sobre eventuales sanciones económicas externas a Nicaragua. Lo cual es lamentable, porque es necesario conocer lo que piensa la población para tener una opinión más objetiva y balanceada sobre un tema tan importante como este.