El título de este artículo ilustra el resultado de las elecciones autonómicas y municipales celebradas el 28 de mayo en España, en las que el psoesanchismo ha sido derrotado sin paliativos por el partido Popular y Vox. Estas elecciones han teñido de azul el mapa de la península española por las comunidades y ciudades importantes de las que ha sido desalojado el PSOE dirigido por Pedro Sánchez.
Nadie en su sano juicio hubiera imaginado esta debacle tan estrepitosa, ya que los populares superan en 700,000 votos a los sanchistas que pierden 600,000. En las elecciones municipales el PP ha recuperado bastiones tan importantes como Valencia, tercera ciudad de España después de Madrid y Barcelona, que era gobernada por un tripartito en el que estaban el PSOE, Compromis, un partido regionalista de izquierdas y los comunistas de Podemos, que dicho sea de paso han sido laminados y pasados al barril de la historia.
Otra ciudad importante en recuperación ha sido Sevilla, también gobernada por los socialistas y antaño granero del socialismo y hoy del PP, que ha ganado todas las cabeceras de la mayoría de ciudades de la Comunidad andaluza, cuyo gobierno autónomo en manos del PP, no estaba en juego. Además de la capital de la autonomía, el PP ha sido vencedor en Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Málaga y Huelva. Es decir el PP arrasó en Andalucía. Además ha caído Valladolid, Castellón de la Plana, Palma, Segovia y Burgos entre otras muchas. Conserva la capital de España la ciudad de Madrid, donde el candidato ganador obtiene mayoría absoluta, y es, se puede decir la más importante por ser la capital del reino.
Otro tanto ha acontecido con las elecciones de la comunidades autónomas, en las que el varapalo también ha sido un tsunami ya de las CC.AA. que estaban en liza. El PP ha recuperado la Comunidad Valenciana, que también estaba gobernada por el mismo tripartito que dirigía la ciudad, PSOE, Compromis, y Unidas Podemos a través del llamado Pacto del Botánico. En esta CC.AA. para lograr la mayoría absoluta tendrá que aliarse con Vox, que ha sacado buenos resultados y es el único partido de derechas que comparte espacio con el PP, por lo tanto es necesario de todas todas esa alianza. Ees también la más importante de las recuperadas pues había sido bastión popular y se había perdido y ahora vuelve a manos de sus antiguos titulares.
Lo mismo ha sucedido con Aragón, Baleares, La Rioja, Cantabria en las que para gobernar el PP necesitará nuevamente de Vox, que es el partido emergente que ha logrado entrar con gran suceso en los parlamentos de todas las CC.AA que estaban en juego, además de conservar Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso logra otra mayoría absoluta y la Región de Murcia.
Otras CC.AA. autónomas como Baleares, donde gobernaban los socialistas para llegar a la mayoría absoluta los pepes también necesitarán el apoyo de los votos de Vox y por consiguiente de sus escaños en su parlamento autonómico. Lo mismo sucederá con Aragón y Extremadura, por lo que Vox, que aspira ser partido de gobierno, no bisagra o apoyo desde fuera.
El PP, sí o sí tendrá que negociar con la cúpula de Vox para llegar a esas mayorías absolutas, y tendrá que admitir que Vox, al que se le ha tildado de extrema derecha, xenófobos, racistas, euroescépticos, es un partido tan democrático como lo es el PP, o cualquier otro de los que han competido en estas elecciones. Vox pondrá sobre la mesa de las negociaciones su programa y el PP el suyo y a partir de allí llegar a acuerdos que limen asperezas o prejuicios que pueda haber. Como es natural toda negociación parte de unos límites y en el camino se van recortando las aristas que pueda haber.
Como se observa, de todas las CC.AA. en juego a Pedro Sánchez solo le queda retenida en la península Castilla la Mancha, gobernada por un barón socialista contestatario de las políticas de Sánchez y sus coaligados, como es Emiliano García Page, que encadena su tercera mayoría absoluta, así como los separatistas catalanes, los bilduetarras que llevaban en sus listas a asesinos juzgados por crímenes cometidos en la época de la lucha armada de la ETA, y que ahora Sánchez los ha blanqueado para llevarlos incluso como aliados preferentes, junto con los separatistas catalanes y vascos.
Esta derrota está marcada por el hastío que el pueblo español tiene contra las políticas de Sánchez y sus aliados, especialmente Podemos que está en el gobierno, que han llegado a promulgar leyes nocivas incluso contra la moral y el orden público, como la eutanasia, la ley de igualdad de género que en vez de igualar a las mujeres lo que han hecho ha sido que varios cientos de condenados por violencia de género, por las rebajas de las penas en el código penal han salido en libertad y que el mismo PSOE ha tenido que rectificarla y nada menos que para ello lo ha hecho con el PP, que para ajustar ese desvarío le ha dado sus votos para sacarla adelante. Y así otras leyes que en vez de beneficiar al pueblo ha sido para desigualarlo, como su reforma tributaria que ha subido los impuestos para castigar a los grandes empresarios que son lo que generan puestos de trabajo y contribuyen al aumento del PIB español.
Asimismo, estas elecciones se han planteado como una primera ronda para las próximas elecciones que debían haberse celebrado a finales de año, y que en vista del aluvión en su contra Pedro Sánchez ha recurrido a la disolución de las Cortes generales, en una especie de “muerte cruzada” a la española como la ocurrida recientemente en Ecuador; y ha apretado el botón constitucional de su competencia, como es acortar el periodo legislativo y llamar a nuevas elecciones para el 23 de julio del presente año.
Para muchos analistas y observadores de la política y los turiferarios del régimen en los medios escritos y digitales y programas de debates en televisión y en las redes sociales, se trata de una jugada estratégica de Pedro Sánchez que le puede hacer el harakiri o salir triunfante de esta jugada. Para otros muchos, entre los que me incluyo, esto es para tratar de aliviar todo el pus que se ha venido almacenado a los largo de estos últimos cuatro años que dura su legislatura.
España, ha salido bien librada en estas elecciones municipales y autonómicas del peligroso Sánchez, cuya desfachatez y para mantenerse en el gobierno no ha dudado como he dicho más arriba en aliarse con los enemigos de España, que la quieren desintegrar e incluso derribar la transparente y lúcida monarquía constitucional cuya titularidad ejerce el rey Felipe VI de Borbón y convertir España en una tercera república, con el ejemplo de anteriores que han sido nefastas para el pueblo español.
Como hemos visto en este recorrido a vista de pájaro, en mi anterior artículo publicado en estas mismas páginas sobre las elecciones municipales y autonómicas ya hice la observación del empuje que tenía Vox y su importancia en el tablero político español, lo que se ha consolidado y aumentado en estas elecciones municipales y autonómicas y no duden que en las elecciones generales del 23 de julio, mostrará su músculo y obtendrá mejores resultados.
El autor es abogado nicaragüense radicado en España