El sábado en Las Vegas un peleador ganó de forma contundente y sin polémica de por medio, solamente ayudado por el poder de sus nudillos. Se trata del japonés Junto Nakatani, nuevo campeón mundial de las 115 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Nakatani noqueó en 12 asaltos al australiano Andrew Moloney, pero no solo fue una victoria, sino una paliza que lo hizo colocarse en el radar de los pesos pequeños más impresionantes del momento.
El nipón tiene siete nocauts en sus últimos ocho combates y antes de ser rey de las 115 libras, se convirtió en 2020 campeón de las 112 libras, luego hizo dos defensas y saltó a la siguiente categoría, en donde está Román “Chocolatito” González. Lo más curioso es que el japonés habló sobre su futuro a corto plazo y fue directo: “Estaba muy contento y satisfecho de tener un buen nocaut. Estaba listo para él y su estilo. Sabía que pelearía de esa manera y nos adaptamos a eso. Creo que esta victoria abre un gran camino para mí. Quiero peleas de unificación. Puede ser contra cualquiera. Puede ser con Juan Francisco Estrada o con cualquiera que sea campeón”, indicó.
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En otras palabras, dejó a un lado al nicaragüense que la última vez que tuvo un cetro fue después de la victoria contra Khalid Yafai, posteriormente Chocolatito perdió en la unificación contra el Gallo Estrada. Ahora el nicaragüense está ubicado en los rankings de los organismos, siendo mejor ubicado en el CMB (1). El Gallo Estrada también admitió querer la unificación por lo cual no debería tener problemas para conseguirla ante Nakatani.
Tanto Chocolatito como Nakatani pertenecen al promotor Akihiko Honda, presidente de Teiken Promotion. Ya en otras ocasiones ha organizado peleas entre boxeadores de sus filas como fue el combate entre Chocolatito y Carlos Cuadras en 2016.