Habitantes de la comunidad mayangna de Musawas, perteneciente al territorio Sauni As, en el Caribe Norte de Nicaragua, realizaron una manifestación en la que exigieron a las autoridades del gobierno municipal, central y nacional el desalojo inmediato de colonos invasores y mayor presencia de militares, que permita brindar seguridad a las familias ante los ataques registrados en la zona.
Con pancartas en mano, niños, jóvenes, ancianos, así como autoridades eclesiales de dicho territorio, recorrieron la comunidad demandando también el respeto de sus derechos a la propiedad, así como el cumplimiento de las solicitudes realizadas a las autoridades de investigar y procesar a los involucrados en la masacre ejecutada en la comunidad Wilú y el posterior asesinato del guardabosques en Alal.
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«Los mayangnas dependemos de la tierra, sin ella no existiéramos, nosotros no dependemos de las instituciones estatales, ni de empresas privadas, solo pedimos que no haya invasión de colonos, tráfico ilegal de tierra, invasión con fuerza, sembrando terrorismo en la vida de los mayangnas… nosotros también tenemos derecho de vivir bajo libertad y paz», reclamaron los indígenas.

Silencio de las autoridades «invisibiliza» problemática
Los comunitarios señalaron que el silencio de las autoridades sobre el proceso judicial en contra de los implicados en estos crímenes evidencia la intención de las instancias competentes de «invisibilizar» la situación compleja que viven las comunidades del territorio Sauni.
Hasta el día de hoy, los comunitarios aseguraron que «no hay ningún comunicado» que indique si han condenado o siguen libres los implicados en los crímenes cometidos este año.
«Han habido matanzas, quema de casas, torturas, robos, violencia, y la mayoría de los mayangnas no tienen la libertad de ir a traer productos básicos debido a la misma invasión de colonos. Algunos de los comunitarios ahora no pueden ir a traer los productos del campo, no pueden ir a cazar, no pueden ir a pescar, estamos mal, así que pedimos a los autoridades que tomen en cuenta el asunto», demandaron.
El pasado 26 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) otorgar medidas provisionales a las comunidades indígenas de Musawas y Wilú, tras considerar que estas se encuentran “en una situación de extrema urgencia”.
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La CIDH asegura que han ocurrido “graves hechos de violencia” en las comunidades Musawas y Wilú que van desde amenazas de muerte, secuestros, presencia de terceros fuertemente armados en busca de apropiarse de las tierras de la comunidad y menciona el asesinato violento de miembros de la comunidad por parte de terceros, denominados “colonos”.

Casi una decena de asesinatos
Un monitoreo realizado por el Centro de Asistencia Legal a Pueblos Indígenas (Calpi) señala que en lo que va de 2023, más de siete indígenas del territorio Sauni As han sido asesinados violentamente por invasores o colonos. El 2021 ha sido el más sangriento de los últimos cinco años, al registrar 18 asesinatos. En el 2020 fueron 13. Los demás años, los reportes son menores a cinco.
El caso más reciente es el del indígena Bernabé Palacios Hernández, de 44 años edad, de la comunidad Alal, asesinado el pasado 24 de abril. La organización Prilaka Community Foundation señaló como los autores de este crimen a colonos armados que se encontraban en la parcela familiar.