Antes del encuentro entre los Yanquis de Nueva York y los Guardianes de Cleveland, el mánager de los Mulos, Aaron Boone, adelantaba las malas noticias sobre Jonathan Loáisiga: “Tiene un espolón óseo que debe ser removido con cirugía. Por lo que se espera que regrese en agosto o septiembre”, explicaba Boone, mientras su rostro era el reflejo de la decepción por tan mala suerte del equipo en el arranque de la temporada regular.
Pero la gran pregunta es: ¿Qué es un espolón óseo en el codo y en qué consistirá la operación a la que será sometido Jonathan Loáisiga? Los espolones óseos son protuberancias óseas que aparecen a lo largo de los bordes de los huesos. Los espolones óseos (osteofitos), a menudo, se forman donde los huesos se unen unos con otros, en las articulaciones, de acuerdo al Departamento de Medicina de la Universidad de San Diego, además agregan: “los espolones óseos en una articulación pueden hacer que los huesos se compriman entre sí (pinzamiento). Estas protuberancias pueden producir dolor y limitar los movimientos. El cúbito es el lugar más frecuente en que aparecen los espolones en el codo. Para tratar el problema, el cirujano extraerá el espolón y alisará la superficie del hueso, siendo la artroscopía del codo, el método más común para removerlo.

De acuerdo a la traumatóloga española Ana Alonso Fernández, la artroscopía es una técnica mínimamente invasiva. A través de pequeñas incisiones y con la ayuda de una pequeña cámara el especialista puede trabajar en el interior de la articulación del codo, diagnosticar y tratar patologías que antes eran más difíciles de reconocer y requerían de un abordaje quirúrgico más agresivo, cosa que provocaba más complicaciones tras la cirugía. Es una intervención que se realiza bajo anestesia loco-regional, durmiendo solamente el brazo que será intervenido. En la mayoría de casos se realiza la intervención de manera ambulatoria y, transcurridas unas horas tras la intervención, el paciente se irá a casa.

Asimismo, según la especialista el tiempo de recuperación no se podría predecir con exactitud. “Es una técnica poco invasiva, por norma general, por lo que la recuperación es más rápida que en las cirugías abiertas. Asimismo, el dolor del postoperatorio es menor y la movilidad del codo puede iniciarse a los pocos días de la intervención, incluso al día siguiente de la cirugía en algunos casos. No obstante, es algo que dependerá en cada caso y que el traumatólogo deberá valorar, ya que hay lesiones que requieren una mayor inmovilización que otras”, explicó, sin embargo, en el caso de Loáisiga que es un lanzador de Grandes Ligas y por el usó que le hará al brazo el tiempo de recuperación es mayor.
