Mientras en Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, prohibió todas las procesiones tradicionales de la Cuaresma y ordenó eliminar cualquier expresión religiosa fuera de los templos católico, este Viernes Santo, unos 300 campesinos nicaragüenses exiliados en Costa Rica realizaron un Vía Crucis en solidaridad con la persecución que vive la Iglesia.
El Vía Crucis se llevó a cabo en el cantón Los Chiles, zona fronteriza con Nicaragua y estuvo cargada de simbolismo. Los campesinos ondearon libremente la bandera nacional y de la Iglesia católica, también cargaron con carteles pidiendo la libertad de 36 presos políticos en Nicaragua, entre ellos, monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, cuya imagen destacaba en las pancartas.
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La procesión salió a eso de las 8:30 a.m. de la capilla San Lorenzo. Los exiliados recorrieron apróximadamente dos kilómetros sin la compañía de ningún sacerdote.
«Estamos con ellos»
La líder campesina, Francisca Ramírez, explicó que la procesión se realizó en solidaridad con la Iglesia católica, ya que «en Nicaragua no hubo permiso para la procesión» y señaló que lo que «es triste lo que se está viviendo en Nicaragua. El bien luchando contra el mal», declaró ante los medios.
«Hoy desde aquí, los exiliados, los desplazados, los campesinos que hemos venido luchando desde hace mucho tiempo venimos a solidarizarnos con la Iglesia, a decirles que aquí estamos, que estamos con ellos, y que sabemos que tenemos que encomendarnos a Dios porque el mal están profundo que solo Dios nos puede ayudar», agregó Ramírez.

La líder campesina indicó también que marcharon en demanda de la libertad de monseñor Rolando Álvarez y todos los presos políticos y por la paz de Nicaragua.
La ciudadana Nuris Sequeira, dijo que se sumó al Vía Crucis en «respaldo a monseñor Álvarez y a los demás presos políticos. También en solidaridad con la iglesia católica, por la persecución que está viviendo en Nicaragua. Es una represión total, recetan cárcel, asesinato, exilio para los nicaragüenses».
La procesión terminó a un kilómetro del puesto fronterizo con Nicaragua, Las Tablillas.