El partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), encabezado por el dictador Daniel Ortega, reportó este miércoles 1 de marzo en La Gaceta, diario oficial del Estado de Nicaragua, su estado financiero de 2022, en los que registra ingresos de 262,080,499.50 córdobas (7.1 millones de dólares, aproximadamente), 29 por ciento menos que los reportados en 2021.
Al igual que el año anterior, el FSLN mantiene que la mayoría de sus ingresos tienen un origen desconocido.
En 2021, los ingresos reportados fueron 372,605,520.23 córdobas (10.48 millones de dólares al tipo de cambio oficial del 31 de diciembre 2021), sin embargo, lo que más destacó fue que la mayoría de estos estaba en la partida de “otros ingresos”, equivalente a 300.6 millones de córdobas, lo que significaba que del 80 por ciento de los ingresos no se especificaba su origen.

Mientras que en 2022, los «otros ingresos» corresponden a 181.2 millones de córdobas, es decir, 69.1 por ciento de los ingresos totales. Lo demás son 78.7 millones de córdobas procedentes en aportes de miembros y militantes, y más de 2 millones de córdobas procedentes de alquileres de bienes inmuebles y un monto que representa la mayor partida.

Para los críticos, usar el término de «otros ingresos» para no detallar el origen es una práctica de «falta de la transparencia», además que deja en duda de dónde provienen montos tan altos que puede «alcanzar a cualquier cosa y no se detalla».
Por otro lado, el déficit es mayor que el último año: en 2021 se reportó un déficit de -34.8 millones de córdobas, mientras que en 2022 se registra un déficit de -131.3 millones de córdobas.
Igual que en 2021, la publicación de los estados financieros 2022 corre por cuenta de la Secretaría de Finanzas del FSLN, que tiene como referencia al contador general Ricardo J. Aragón Maldonado.
Lea además: ¿Qué falta para que Ortega cumpla su viejo anhelo de instaurar un partido único en Nicaragua?
Los partidos políticos con personalidad jurídica en Nicaragua están obligados por Ley a publicar sus estados financieros.
En Nicaragua, la dictadura Ortega Murillo ha eliminado a los partidos políticos de oposición. El FSLN se ha impuesto como el principal partido sin competencia en las votaciones que controlan sus mismos partidarios, lo que para los críticos supone un plan de establecer un «partido único» en Nicaragua, aunque todavía no lo han hecho oficial por ley, porque aún participan en los comicios partidos sin popularidad, que la gente ni siquiera conoce o que no tienen credibilidad.