Muere Francisco (el Ché) Laínez, fundador y primer presidente del Banco Central de Nicaragua

Laínez consideraba que la pobreza era el resultado del sistema de producción y del sistema político de Nicaragua

El primer presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Francisco (el Ché) Laínez, falleció este jueves dejando consigo un largo legado para la economía nicaragüense, especialmente la fundación del máximo emisor bancario en la década de los años sesenta.

«El doctor Laínez M. fue el primer presidente del BCN durante el periodo enero 1961-mayo 1968. Se destacó por las políticas financieras de estímulo a la actividad económica», resaltó el Banco Central en su nota de duelo publicada este viernes.

Pese a su avanzada edad, Laínez dedicaba su tiempo a preparar análisis económicos sobre el futuro de Nicaragua en materia de desarrollo y consideraba que los gobiernos de turno iban en dirección equivocada para conseguir el bienestar de los nicaragüenses.

Entre sus obras figura el libro ¿Atrasados para siempre?, publicado en 2011 y donde analiza la situación socioeconómica de Nicaragua y sus alternativas para la solución de los problemas de pobreza y desigualdad.

Laínez consideraba que la pobreza era el resultado del sistema de producción y del sistema político de Nicaragua, además planteaba que el flagelo no se superaba con parches dispersos, porque equivalía a tomar un medicamento que solo producía alivio momentáneo. «El pueblo nicaragüense lo que demanda urgentemente es su bienestar», según el sitio goodreads.com, donde se promociona su libro.

El fundador del BCN también escribió El sueño del nicaragüense, «un pequeño pero sustancioso informe sobre el estado actual de nuestro atraso, el problema de la falta de oportunidades laborales, la manipulación de la pobreza, y la lucha contra tantas adversidades que estrangulan al paisito», publicó Edgar Tijerino en el medio digital Bolsa de Noticias en octubre de 2014.

Tijerino lo definió como un «funcionario de llamativa honestidad, catedrático de gran capacidad, y sobre todo, un nicaragüense siempre preocupado por el presente y el futuro de Nicaragua, el incansable «Ché» con el apoyo de la Embajada de Noruega nos entrega el significativo trabajo, haciéndonos ver que sigue en pie de lucha con una terquedad patriótica».

Un exfuncionario de Gobierno que conoció a Laínez y que prefiere no ser citado por temor a represalias, dijo que Laínez «tuvo un liderazgo muy importante en su época, con bastantes iniciativas innovadoras. En su época los bancos centrales eran un poco diferente y (el BCN) era como una incubadora de profesionales, pero a la misma vez era un centro de pensamiento con una visión de desarrollo muy particular y eso se combinaba en la figura y personalidad fuerte y liderazgo de Francisco Laínez, una persona que ganó mucho respeto y estima por su integridad profesional y su capacidad técnica».

En una entrevista que Laínez brindó en el pasado a LA PRENSA destacó que debió dejar la presidencia del BCN en 1968, luego que la administración de los Somoza en ese momento quisiera empezar a manipular el máximo emisor bancario, lo que ocasionó que por sus principios éticos dejara la dirección, luego de un enorme trabajo de diseño de estrategias económicas para convertir al país en el granero de Centroamérica.

Laínez fue también ministro de Economía durante la administración de Arnoldo Alemán, en cuyo gobierno también renunció a su cargo en mayo de 1997, luego que se sintiera utilizado por Alemán en una polémica reforma a la Ley Tributaria.

En una publicación de la revista Envío en junio de ese año, Laínez dijo que tuvo 17 razones para irse del gobierno de Alemán, una de ellas era porque en esa Administración «predomina el tecnicismo, la imposición y la intolerancia» y «el imperio del mercado es un dogma». Laínez se opuso a la Ley Tributaria y afirmó que se sintió «usado» y no había sido tomado en cuenta.

«Yo quería crear mayor eficiencia», agregando: «Promover austeridad, combatir el contrabando, corregir el tráfico de influencias y la subvaloración de las importaciones, restar el número de exoneraciones otorgadas por funcionarios del Gobierno, porque con todo esto se podría corregir el déficit fiscal, pero no fue posible y ellos quisieron resolver el problema con una reforma tributaria que era innecesaria», cita el medio.

En respuesta, Alemán dijo que realmente Laínez recomendó aumento salarial a los empleados públicos y reducción de impuestos.

No obstante, la fuente que conoció a Laínez dijo no era muy optimista con el desarrollo del país, porque «Nicaragua en su historia ha tenido muchos traspiés, sin duda la inestabilidad política ha sido muy negativa para el desarrollo del país»; un punto que el exfundador del BCN siempre cuestionó en sus análisis económicos.

Economía BCN archivo

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