Una comisión integrada por simpatizantes del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y líderes «impuestos» de la comunidad Esperanza-Río Wawa, en el territorio Wangki Twi Tasba Raya, Costa Caribe Norte de Nicaragua, habrían convocado a colonos a una reunión este 8 de febrero, para «negociar» el arriendo de casi dos mil hectáreas de tierra, denunció la organización Prilaka Community Foundation.
Según la denuncia, publicada en la página de Facebook de Prilaka, las partes implicadas han realizado «acuerdos ilícitos», «promoviendo» el alquiler de las tierras que pertenecen a las comunidades indígenas.
«Se sabe que los promotores de arriendo convocaron a los colonos para el día 8 de febrero, con el fin de negociar el derecho de posesión bajo la modalidad de arriendo dentro de una extensa área de tierra de 1,934.8 hectáreas por el monto de 400,000 córdobas», reportó Prilaka este martes.
Tierras son de una propiedad privada
La organización señala que la propiedad que el comité del régimen y los líderes comunitarios quieren arrendar a los invasores, pertenece a la familia de apellido Muller, originarios de la Esperanza-Río Wawa, quien ya ha denunciado que sus tierras han sido invadidas de forma violenta por los colonos desde años atrás.
«A pesar de que miembros de la familia Muller han denunciado tal situación, no ha progresado (la denuncia)», expone Prilaka.
El caso de esta familia es una constante entre las comunidades indígenas, por lo que la organización hizo un llamado a las autoridades correspondientes de «atender las múltiples demandas de la población indígena por la violación a sus derechos individuales, en especial el derecho a la propiedad colectiva, ocasionadas por las violentas invasiones de colonos en sus territorios, así como la judicialización de promotores de las invasiones de territorios indígenas».
Violencia sistémica en el Caribe
El 26 de enero el Gobierno Territorial Indígena (GTI) demandó justicia a una comisión de autoridades regionales que llegó a la comunidad de Musawas, en el municipio de Bonanza, en Costa Caribe Norte luego que denunciaron que una veintena de colonos, portando armas de fuego, invadieron, saquearon y destruyeron las parcelas de las familias indígenas, con el objetivo de asentarse en el lugar de manera ilegal.
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Desde finales de 2015 las comunidades indígenas miskitas y mayangnas, en la Reserva de la Biosfera de Bosawas y en el resto de la Costa Caribe Norte de Nicaragua, sufren ataques constantes. Los ataques los realizan sistemáticamente bandas criminales conformadas por hombres no indígenas —mestizos, ispel o ispayul, colonos o terceros—, con equipamiento, vestimenta y entrenamiento militar, portando armas de guerra o de alto calibre, sin que el Estado, hasta la fecha, proteja a estas comunidades.