Los tanques Leopard para Ucrania

Lo primero que se debe reconocer es que hasta ahora la ayuda de la UE  en la que se incluye, Alemania, y la de EE.UU. Inglaterra y la OTAN, ha sido fundamental para que Ucrania haya llegado ya casi al año de guerra injustificada que la Federación Rusa con su dictador Putin a la cabeza desató sin motivos justificados contra el mencionado país.

Por supuesto que en las razones que impulsan a esa ayuda en la que Ucrania pone los muertos y la destrucción de sus ciudades, subyace la geoestrategia con la que los países que integran la UE, Inglaterra, EE.UU. y los aliados OTAN tratan de protegerse de la estúpida y mal interpretada concepción de Putin, de expandirse más allá de sus fronteras hacia el este de Europa y tratar de revivir la Rusia de los zares e implantar de paso dictaduras obedientes a su amo y tratar de destruir la democracia que ha llevado a Europa a mantener la paz en sus territorios dejando atrás las dos guerras mundiales que se libraron en el siglo XX.

Sin esta ayuda Ucrania ya hubiera sido derrotada y sometida a los designios del nuevo zar de Rusia. Se han gastado miles de millones de dólares en armamento y en otras ayudas, siendo EE.UU. el que más ha aportado económicamente en este esfuerzo aliado. También todos los aliados han aportado sumas de dinero muy importantes para no dejar caer a Ucrania y en material de guerra y tecnológico.

Ello ha permitido que esta guerra cruel y sin sentido desatada por el autócrata del Kremlin, en la que Rusia que todo el mundo daba como gran potencia militar en guerras convencionales ha quedado al descubierto que esto no es cierto. El supuesto poderío militar ruso ha quedado desacreditado en el campo de batalla y está claro que lo único que busca Rusia aparte de apropiarse de territorio ucraniano en Crimea primero en 2014 y luego en el Donbas, donde sus seudorrepúblicas denominadas Lugansk y Donetsk, Zaporiyia y Jersón, son ahora consideradas territorio ruso, es ganar la guerra por cansancio. Pero eso no lo logrará ante un pueblo digno y valiente como el ucranio.

En el apoyo de Occidente a los ucranios ha quedado en evidencia la resistencia de Alemania a entregar sus tanques Leopard, para su uso en el campo de batalla en Ucrania. Dichos tanques son esenciales en estos momentos para que la guerra pueda ser ganada por Ucrania, ya que son más modernos que los usados por Rusia, con mayor blindaje, más efectivos con sus cañones y sus ametralladoras y sobre todo su velocidad y sus sistemas electrónicos, superiores a los desfasados tanques rusos que datan desde prácticamente más de 20 años.

La mayoría de los países miembros de la alianza que apoya a Ucrania han presionado a Alemania para que  mande esos tanques al campo de batalla o en su caso otorgue las autorizaciones necesarias para que los países que los tienen en su arsenal militar los puedan enviar a Ucrania. Hay más de 2000 tanques de estas características vendidos por Alemania a países de la OTAN y/o de la UE y cuyos países como mencioné anteriormente apoyan el envío de los suyos a Ucrania desde ya para hacer frente a la ofensiva de primavera que con toda seguridad lanzará Rusia. La guerra en estos tiempos de invierno donde las temperaturas frías bajan incluso a menos diez o veinte grados centígrados se libra, pues, en condiciones extremas ya que el agresor ha destruido la mayoría de las instalaciones de suministro eléctrico y de agua potable y  aprovecha su poderío aéreo para lanzar ataques que causan destrucción de edificaciones de todo tipo e incluso ,atacan escuelas y hospitales por medio de drones y misiles fabricados por ellos o de fabricación iraní que causan mucho daño.

Lo que no se ha comprendido por gran parte de los aliados son los motivos que aducen los alemanes para demorar el envío de los citados tanques, con pretextos como el del canciller Scholz que ha  argumentado que el envío de los tanques puede ser interpretado como escalada del conflicto, como si ya no estuviera escalado a grandes dosis.

Incluso sus aliados en la coalición de gobierno, como los Verdes y los liberales, le han debido presionar para que decidiera de una vez y abriera el camino para enviar sus tanques Leopard a Ucrania que los necesita como el pan que se come. A este tema en la reciente cumbre franco alemana donde se reunió el presidente de Francia, Macron y el canciller Scholz, para  revisar acuerdos previos de su alianza que data de los tiempos de De Gaulle y Konrad Adenauer, el francés sutilmente dejó caer en la mesa de negociaciones que enviaría sus tanques Leclerc al conflicto, como un medio de presión para que el alemán cediera en el tema tan necesario para darle vuelta a la guerra.

Es cierto, además, que los apoyos de Ucrania han contado con lo más moderno de la tecnología militar. Los países de la OTAN transfirieron en 2022 cerca de 250 cañones de artillería a Ucrania. Los aliados de Ucrania han sido particularmente generosos en el envío de misiles portátiles antitanque Javelin y NLAW, pero desde diciembre han destacado las decenas de vehículos blindados de ataque para infantería que se han prometido, desde los Marder alemanes y los AMX-10 franceses, a los Bradley y los Stryker estadounidenses.

Inglaterra también ha prometido enviar sus tanques Challenger 2 de última generación, de los que cuenta con 386, y su gobierno también está en la lista de los que han presionado a Alemania para el envío de los Leopard 2. De allí que incluso ha corrido el rumor que Alemania no es un buen aliado y pondría en descrédito todo lo hecho hasta ahora.

Polonia ha decidido lanzar otro órdago. El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha asegurado que tiene intención de crear una unión de Estados que disponen del Leopard 2, demandado por Kiev como un material decisivo en el curso de la guerra, y de otro armamento pesado para lograr el envío conjunto, incluso sin la luz verde específica y en teoría legalmente necesaria de Berlín. “Construiremos una coalición más pequeña de países lista para donar algunos de sus equipos modernos, tanques modernos”, ha asegurado Morawiecki en una entrevista a la Agencia de Prensa Polaca. “No observaremos pasivamente cómo se desangra a Ucrania y se le pone en una verdadera situación crítica”.

Pero esto ha sido superado tras la decisión de EE.UU. de enviar sus tanques M1 Abrams dotados de la más alta tecnología y más potentes y ha prometido un primer envío de 31 de su arsenal, mejores que incluso los Leopard 2 alemanes; así como la decisión de los países bálticos, Polonia e incluso otros países de la UE que disponen de los Leopard 2 en sus arsenales, como es el caso de España, Italia, Finlandia entre otros han retomado la cuestión, pues en Europa hay más de 2000 tanques Leopard 2 en distintos países de la OTAN.

Hemos de tomar en consideración que para operar estos tanques es necesario preparar a las fuerzas ucranianas, lo que puede tomar al menos 3 meses o más, pues su complejidad hace necesario un adiestramiento que no puede ser más intensivo precisamente porque los fuerzas ucranianas solo están preparados en el uso de los viejos tanques rusos.

La cuestión de las reticencias ha quedado atrás ya que los aliados han convencido al gobierno alemán presididos por el canciller Scholz, quien dio la noticia formalmente en el Bundestag (el parlamento alemán) el que ha apoyado mayoritariamente su decisión.

Como vemos, si los tanques M1 Abrams norteamericanos, los Challenger británicos y los Lecrerc franceses entran en acción podrían definitivamente inclinar la balanza a favor de Ucrania, por mucho que Rusia vocifere incluso con sus amenazas del uso de la fuerza nuclear.

El autor es abogado nicaragüense residente en España.

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