Un espejismo llamado parole humanitario para viajar a EE. UU.

Recientemente el gobierno de Estados Unidos anunció con bombos y platillos el programa de visados humanitarios diseñado originalmente para ciudadanos venezolanos, extendido a migrantes cubanos, nicaragüenses y haitianos.

El llamado parole humanitario es un programa que se sacó de la manga el presidente norteamericano Joe Biden para alentar la migración regular a través de un procedimiento en el que la persona que desea emigrar a los Estados Unidos, lo haga aplicando desde el exterior con la ayuda de un patrocinador y de esta manera descongestionar sus fronteras de los miles de migrantes que cruzaban de manera irregular.

 Para que tengan una idea de la magnitud del problema creado por los migrantes, las autoridades de Inmigración estadounidenses llevaron a cabo 2,38 millones de encuentros con migrantes (término que incluye aprehensiones y expulsiones) en la frontera con México en el año fiscal 2022.

¿Qué es un parole humanitario y quién lo expide? Un parole humanitario es un «permiso de permanencia temporal en Estados Unidos por razones humanitarias urgentes o de beneficio público significativo». Este permiso es otorgado por los servicios de ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) a aquellas personas que de otra manera serían inadmisibles solicitando visa.

Requerimientos que hay que cumplir: Vivir fuera de los Estados Unidos. Ser nacional de Cuba, Haití o Nicaragua. Tener una persona de apoyo radicada en Estados Unidos que presente un Formulario I-134A en su nombre y que USCIS haya investigado y confirmado. Tener pasaporte vigente y válido. Someterse y aprobar las verificaciones e investigaciones siguientes. Cumplir con los requisitos de vacunación y salud pública. Demostrar que la concesión de permanencia temporal está justificada en función de un beneficio público significativo o de razones humanitarias urgentes.

Hasta aquí todo parece un cuento de hadas hecho realidad, pero desgraciadamente no es tan así. Pues el patrocinador al llenar el formulario requerido (forma I134A) tiene que demostrar que gana lo suficiente para mantener sus gastos, los de su familia, pagar sus servicios básicos y poseer una o más cuentas bancarias con cinco años de antelación. El prerrequisito mínimo para ser considerado lo han puesto entre 35 y 45 mil dólares al año.

Aquí viene la pregunta del millón de dólares, ¿cuántos familiares de haitianos y nicaragüenses ganan cuarenta mil dólares al año? y si los ganan cuánto les queda al final para poder demostrar que se tiene la capacidad de sufragar gastos médicos vivienda, comida y vestuario del patrocinado.

Antes de continuar permítanme una revelación. En 1979 emigré a los Estados Unidos, logré la residencia durante la Administración del presidente Ronald Reagan, regresé a Nicaragua en 1990 y en el 2014 renuncié a mi residencia norteamericana, pues hacía ya varios años que había establecido mi residencia nuevamente en Nicaragua. Así que sé lo que cuesta ganarse la vida en EE. UU., conozco los gastos en que se incurre cada mes y puedo decirles con certeza que, ganarse 3,750 dólares al mes es tan difícil como sacarse la lotería.

Pero asumamos que hay una buena cantidad que los ganan, ¿cuánto gastan? Un apartamento de dos cuartos en la actualidad en Miami anda por los 1,800 dólares, si ahorra y vive en casa propia comprada a treinta años de plazo, la mensualidad no le baja de los 3,400 dólares, el seguro básico del carro 800 dólares y no olvidemos que, de tu salario mensual, el Gobierno se te lleva más del 15 por ciento mensual, si tienes esposa e hijos se disparan los gastos y así sucesivamente.

Al momento de escribir este artículo, se informó por parte del Gobierno que el programa (parole humanitario) iba a tener un cambio y que podrían calificar como patrocinadores instituciones y grupos de personas no menor de cinco para cada patrocinado. Esta ampliación demuestra que la exposición que he hecho está totalmente apegada a la realidad, pues a la fecha no creo que haya llegado a la docena la cantidad de nicaragüenses que hayan emigrado bajo ese programa.

Esa es la razón por la que titulé este artículo Un espejismo llamado parole humanitario. Porque el presidente Joe Biden resolvió su problema político de cara a las futuras elecciones por la inmigración irregular, pero las regulaciones que impuso han resultado ser confites en el infierno para los que intentan emigrar.

El autor es comentarista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerras de la Resistencia Nicaragüense.

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