El Bóer, cuya combatividad, pero sobre todo, su bateo lo empujó hasta la Final de la Liga de Beisbol Profesional, cree haber conseguido un importante equilibrio en su estructura al haber agregado este jueves al dominicano Luis Ramírez como refuerzo para la disputa del título ante los Gigantes de Rivas a partir del sábado.
Ramírez es un lanzador derecho que impactó con marca de 6-0 y 3.73 desde la colina del Tren del Norte. Los Gigantes, por su lado, optaron por Gerson Garabito (5-1 y 3.40) como su primera escogencia y de inmediato añadieron a Roger Bernadina, potente artillero de los Leones a su alineación. El Bóer tomó luego al versátil Rubí Silva.
Cada conjunto cree haber encontrado la pieza que le hacía falta para hacerse mejor y tener mejores oportunidades en la batalla que arranca este sábado en Managua a las 4:00 de la tarde, sin embargo, la realidad vamos a conocerla hasta que las batallas se pongan en marcha y descubramos quién hizo mejor escogencia.
Ramírez es un lanzador que estabiliza la rotación de los Indios, que ha dependido de las faenas de Yeudi García, el veterano Wilder Rayo y la emergencia de Kenworth Burton, más la mejoría experimentada por Juancarlos Sulbarán. Con Ramírez hay un agregado valioso. Es un lanzador dominante que avanza profundo en los juegos.
Además, con Rubí Silva, el mánager Joel Fuentes va a tener un jugador que se desempeña en distintas posiciones y eso le da mucha flexibilidad a la hora de maniobrar, además, que es un bateador de alto voltaje. Viene de batear .314 con 12 empujadas en 12 juegos. De modo que la tribu es un mejor equipo y con su inspiración podría ser un peligro.
No obstante, los Gigantes, que son un mejor equipo que el Bóer, están ahora mejores. Su escogencia de Garabito es magnífica. Este dominicano entró tarde a la liga y ganó un juego menos que Ramírez y lanzó con mejor efectividad. De sus ocho aperturas, siete fueron de calidad y en cuatro de ellas lanzó al menos seis innings sin carrera.
Bernadina ha tenido una de sus mejores temporadas y tiene una gran experiencia en juegos de postemporada. Este año con los Leones acumuló .344, con seis jonrones y 36 remolques. Además, sigue siendo un guante confiable en los jardines. Así que los Gigantes lucen aún mejores, pero falta que lo demuestren en el terreno de juego.
¿Quién se armó mejor? Los Gigantes, quienes ya tenían una mejor base que los Indios. El de Rivas es un mejor equipo, pero como lo que se juega es beisbol y este juego es tan impredecible, lo mejor será estar atento a los partidos para ver qué sucede en el terreno de juego que es donde se pelean y capturan los campeonatos.