Jaque mate de Sandor Guido

Ahora todos los nicaragüenses tienen expectativas altas basadas en ilusiones, no en la realidad, pero esa ilusión es la que mantiene viva la llama del beisbol, el creer que podemos conseguir más de lo que somos capaces

Sandor Guido era un francotirador silencioso esperando su oportunidad para jalar el gatillo. Lo consiguió en Panamá, alcanzando la anhelada clasificación al Clásico Mundial de Beisbol que no se había podido dar en 2012 con Dennis Martínez, ni Marvin Benard en 2016, aunque la diferencia de ahora fue que tuvo dos boletos disponibles, no uno como en el pasado. Más allá de eso, Guido fue capaz de sostener un plan dejado por Benard e imprimirle su propio sello. Levantó el ánimo del equipo después de la derrota inicial para no volver a perder, logrando la venganza contra Brasil.

Y como todo alumno, tarde o temprano debía tomar las riendas del equipo y superar al maestro, a pesar de estar Benard nuevamente disponible, la clasificación recortó el tiempo de espera del estratega leonés. En una ocasión mientras platicaba con el presidente de Feniba, Nemesio Porras, confesaba que el plan a futuro era la preparación de entrenadores y Guido era uno de ellos, por eso le habían entregado a la Selección Nacional Sub-23 con la cual hizo historia ganando el Premundial de forma invicta en Nicaragua, no obstante, la irrupción inesperada por el problema personal de Benard, provocó que el destino se adelantara. Parece que Guido está destinado a la grandeza, nunca antes un entrenador había conseguido tantos logros en tan poco tiempo.

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Ahora todos los nicaragüenses tienen expectativas altas basadas en ilusiones, no en la realidad, pero esa ilusión es la que mantiene viva la llama del beisbol, el creer que podemos conseguir más de lo que somos capaces. Las oportunidades de dar la sorpresa en el Clásico Mundial son casi nulas por haber quedado en el grupo de la muerte con: Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico e Israel, las casas de apuestas nos colocan en el lado “B” de la historia a tal punto que con 100 dólares apostados se gana 12 mil dólares, pero la ilusión se sostiene intangiblemente, creyendo que el deporte rey tocará las estrellas con un jaque mate de Guido, el nuevo señor de los anillos nicaragüense.

Deportes Sandor Guido archivo

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