El futbolista iraní condenado a muerte y la apelación de Shakira

La Copa Mundial de Futbol terminó el domingo 18 de diciembre con un juego que puso a las muchedumbres de fanáticos en una situación rayana en el paroxismo, mientras en Irán el futbolista profesional de 26 años de edad, Amir Nasr-Azadani, está preso y es amenazado con la pena de muerte por la tiranía teocrática iraní.

     El régimen de Irán es “una de las más fanáticas expresiones de la teocracia fundamentalista islámica”, dice el enciclopedista de la política Rodrigo Borja. Es una tiranía que se funda en “las más fanáticas y primitivas normas y jueces religiosos especiales para aplicarlas y castigar con penas muy severas  —cárcel, flagelación o muerte—  los que consideran actos impíos, la occidentalización de las costumbres, la compasión por los ateos y la traición a sus añejos principios religiosos”.

     Desde que estallaron las protestas cívicas en Irán, hace más de tres meses, la tiranía teocrática iraní ha condenado a muerte a once personas. Semejante castigo tan brutal es porque han apoyado a las mujeres que piden respeto a sus derechos humanos y en particular a su dignidad femenina.

Más de 400 personas han muerto y por lo menos 15 mil encarceladas durante la represión de las manifestaciones contra la tiranía, que comenzaron en protesta por el asesinato de una muchacha de 22 años llamada Mahsa Amini, golpeada hasta matarla por los llamados “policías de la moral” porque no llevaba cubierto el rostro con el velo islámico.  

Otro deportista iraní, un profesional de la lucha libre de nombre Majid Reza Rahnavard, ya fue ejecutado por la misma causa, lo colgaron en público desde lo alto de una enorme grúa en la ciudad de Mashhad.

Sobre el futbolista iraní que también podría ser ejecutado, la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociación) ha guardado silencio, como siempre lo hace ante las brutalidades que cometen las dictaduras. Pero también hay organizaciones deportivas y personas que dan la cara por la humanidad y por el futbol. En el caso de Amir Nasr-Azadani, algunos futbolistas a título personal y la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales, (FIAFP) han abogado porque el deportista iraní no sea ejecutado.

Cabe destacar, porque lo merece, la actitud de la superestrella colombiana de la canción popular, Shakira, quien antes del juego final de la Copa Mundial de Catar hizo un emotivo llamamiento en favor del futbolista iraní. “Hoy, en la final del Mundial —tuiteó Shakira—, solo espero que los jugadores en el campo y el mundo entero recuerden que hay un hombre y compañero futbolista llamado Amir Nasr, condenado a muerte, solo por hablar a favor de los derechos de la mujer”.

     En lo que respecta a Nicaragua, sus gobernantes son aliados, socios, amigos y hermanos (como ellos mismos se dicen) de la tiranía autocrática de Irán. Pero seguramente hay también muchos nicaragüenses solidarios con el pueblo iraní, en particular con sus mujeres, y anhelan que pronto conquisten su libertad.

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