«Solo a los delincuentes se les persigue. Y los delincuentes están en el poder girando orden contra los demás, escudados en su aparato represor», así respondió el sacerdote exiliado Uriel Vallejos a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo que lo considera «prófugo de la justicia», y giró un oficio a la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) para su captura.
El padre Vallejos, párroco de la Divina Misericordia de Sébaco, de la Diócesis de Matagalpa, se encuentra en el exilio desde septiembre pasado, luego de permanecer los primeros tres días de agosto bajo asedio y encierro policial en la casa cural.
El 4 de agosto el sacerdote fue trasladado por la Policía al Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima, en Managua, donde lo mantuvieron confinado, hasta que logró burlar la vigilancia policial y salió del país, para evitar ser encarcelado por la dictadura que sigue ensañándose contra la Iglesia católica.
«Sería de mucho agradecimiento a la Interpol que capture a los delincuentes que desgobiernan Nicaragua», expresó el sacerdote en el tuit que colgó en su cuenta de Twitter al conocer que el régimen lo incluyó en la misma acusación contra monseñor Rolando Álvarez y que se giró orden de captura en su contra.
A ambos religiosos la dictadura los señala de «conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas», mismos cargos por los que ha condenado a más de 40 presos políticos.
«Su poder no es eterno, caduca», advierte el sacerdote
En un segundo tuit el sacerdote advirtió a la dictadura que «su poder no es eterno, caduca; pronto los veremos en la miseria a ustedes y sus secuaces».
«No hay palabras en jerga nicaragüense, para llamarlos; celebrando la Purísima, hoy acusado a un hijo de la Virgen María», agregó.
Después de casi cuatro meses en «casa por cárcel» de facto, bajo la figura de «resguardo policial», la dictadura presentó este martes por primera vez al obispo Rolando Álvarez.
Los medios de la propaganda orteguista publicaron dos fotografías del jerarca católico en los Juzgados de Distrito Penal de Audiencia de Managua.
Por orden judicial al obispo se le nombró un defensor de oficio, se le decretó arresto domiciliario y programó audiencia inicial para el 10 de enero de 2023.
Monseñor Rolando Álvarez se convierte en el primer obispo arrestado y acusado por la dictadura orteguista. No obstante, los operadores de justicia de la dictadura también han procesado a nueve sacerdotes por cometer supuestos delitos políticos y dos ya pagan condena por supuestos delitos comunes.