Democracia con rasgos de totalitarismo

Según la definición del Diccionario de la Política, “totalitarismo es el sistema político agudamente autoritario que despliega sobre las personas un poder ilimitado y envolvente. Poder que se introduce en todos los resquicios de la trama social. Nada deja de ser competencia estatal. No hay razonables esferas de derechos para las personas. Ni sus manifestaciones más íntimas escapan al control del poder estatal…”  

     La democracia es lo contrario, pues según su definición en el Diccionario de la RAE, es la “forma de sociedad que reconoce y respeta como valores esenciales la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley”.

     Sin embargo, aunque la democracia y el totalitarismo son sistemas y conceptos contrarios, excluyentes y antagónicos, en la práctica hay gobiernos democráticos con rasgos de  totalitarismo; como también algunos regímenes totalitarios permiten ciertos espacios democráticos.

     En España, por ejemplo, hay democracia, pero el Partido Obrero Socialista Español que pertenece a la social democracia, gobierna en coalición con partidos de extrema izquierda, incluso comunistas. El PSOE solo en alianza con ellos puede mantenerse en el gobierno, de manera que para tenerlos contentos les hace concesiones que se traducen en políticas públicas de signo totalitario.

     En estos días, con motivo de la Navidad el gobierno de España ha prohibido toda publicidad comercial que presente imágenes de niñas con muñecas, o con cocinitas a su alrededor. También ordena no usar asociaciones de colores supuestamente “sexistas”, como el rosado para las niñas y el celeste para los varoncitos.

     Por medio del Ministerio de Consumo, el gobierno español ha dictado un código de publicidad que  incluye 64 normas que los fabricantes de juguetes y las agencias publicitarios deben acatar obligatoriamente. Supuestamente eso es para eliminar el “sexismo infantil” que, según el gobierno, ocurre si los padres de familia regalan a sus hijos juguetes que son propios de sus sexos, femenino o  masculino.

     En una sociedad libre y abierta el gobierno no interviene en esas decisiones de los padres y madres de familia, como tampoco impone a productores y publicistas de juguetería cómo deben empacar los juguetes que ofrecen en el comercio. De esta manera se socava el sistema capitalista.

     Esta situación se explica porque el ministro de Consumo, Alberto Garzón, es dirigente del Partido Comunista aliado del PSOE y por tanto enemigo del capitalismo. De allí que al  justificar las medidas que comentamos, el ministro Garzón declaró que  su objetivo es erradicar el consumismo, que para él es una “lacra” humana y social. 

     Esas prácticas de gobierno, y otras políticas gubernamentales que afectan la vida social y personal de los españoles,  son claramente de signo totalitario, aunque contradictoriamente el sistema político de España es la democracia.

     Hasta ahora los rasgos de totalitarismo que imponen los aliados comunistas del PSOE en el actual gobierno del Reino de España, no afectan directamente a pilares del sistema democrático como la libertad de expresión de prensa, los derechos electorales y de organización política, la alternabilidad en el ejercicio del poder público y la independencia de la justicia. Pero los amenazan y restringen derechos y libertades que también son indispensables para la convivencia democrática.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí