Guillermo Rothschuh Tablada, maestro de maestros

El eminente maestro, poeta, escritor y académico nicaragüense —chontaleño ante todo—, Guillermo Rothschuh Tablada, falleció el domingo 6 de noviembre, a los 96 años de edad.

Murió en la ciudad de Juigalpa, Chontales, donde nació y siempre vivió. “Si mil veces tuviera que nacer, mil veces nacería en Juigalpa; si mil veces tuviera que morir, mil veces moriría en Juigalpa”, dijo en una ocasión el maestro y poeta Rothschuh Tablada a la revista Magazine de LA PRENSA.

El “maestro de maestros”, como apropiadamente lo llama el doctor Carlos Tünnermann en un artículo de opinión que publicamos en esta misma edición de LA PRENSA, comenzó su brillante carrera magisterial en 1946, cuando egresó de la Escuela Normal Franklin Delano Roosevelt. Tres años después fue nombrado director del Instituto Nacional de Chontales Josefa Toledo de Aguerri; y en 1953, cuando solo tenía 27 años de edad, asumió la dirección del Instituto Nacional Central Ramírez Goyena en Managua. Luego estudió Pedagogía y Literatura en Francia, donde coronó sus estudios académicos que, sin embargo, en la vida y en su práctica profesional nunca los dejaría.

Como educador fue maestro de aula en educación primaria, secundaria y universitaria. También fue un educador social, con su prolífica obra literaria construida en libros, poemas, conferencias, discursos y artículos de opinión en los que abordó con maestría, perspicacia y agudeza las más diversas materias de interés público. Porque era un sabio en todo el sentido de la palabra.

Guillermo Rothschuh Tablada colaboró muchas veces en La Prensa Literaria y el Diario LA PRENSA, al que también criticó  cuando, con y por su integridad intelectual, consideró necesario hacerlo. Al respecto es memorable el artículo titulado Los intelectuales y el gobierno de doña Violeta, que fue incluido en el libro Mitos y mitotes que recoge muchos de sus artículos de opinión. Eran temas coyunturales los que abordaba en ellos, pero como escribió su prologuista el también poeta (q.e.p.d.) Edwin Yllescas Salinas, Guillermo Rothschuh Tablada se presenta en ese libro “sacando perennidad de lo transitorio”.

     Su carrera como escritor y poeta la comenzó en 1960 con el libro Poemas chontaleños; y la siguió con las obras que el doctor Tünnermann relaciona y analiza con su gran erudición.

     Guillermo Rothschuh Tablada fue miembro de número de la Academia Nicaragüense de la Lengua, a la cual recientemente le fue cancelada su personería jurídica, lo que debe haber dolido mucho al gran maestro y poeta chontaleño.

     Fue galardonado con el Premio Nacional Rubén Darío y el Premio Nacional Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. También, desde la sociedad civil recibió el Premio Nacional al Magisterio, otorgado por la Fundación Luisa Mercado que dirige el escritor Sergio Ramírez Mercado y la cual también ha sido despojada de su reconocimiento legal. Por cierto que ese fue un premio que el “maestro de maestros” confesó que le había dado mucha satisfacción.

     Sin ser un político en el sentido partidista, pero sí pedagógico, el maestro y poeta Rothschuh Tablada era un hombre de diálogo. En el artículo Dialogar es mejor que disparar, escribió que “la historia —esa imperturbable y sabia maestra—, nos ha enseñado que todo conflicto por muy truculento que haya sido, concluye en una mesa de negociaciones, en la que ambas partes ya desangradas y lastimadas terminan por firmar la paz”.

     Agregó en ese mismo escrito que “platicar, pues, dialogar o comunicarse siempre será el mejor método para dirimir nuestros conflictos… Desde luego que es más fácil ordenar desde la cima del poder que deliberar desde la llanura, porque a mayor dictadura hay siempre un mayor fanatismo entre quien dicta las órdenes y quienes las obedecen”.

     El maestro de maestros Guillermo Rothschuh Tablada ha muerto, y ahora, “hay que enterrar la mejor semilla que diéronnos el pudor y la inteligencia chontaleños… Roble que no se rajaba y que solo se inclinaba para escuchar el rumor de las orquídeas”.

Así lo dijo y escribió él mismo al fallecer su gran amigo Guillermo Solís Morales. Y nada más oportuno y apropiado ahora, que decirlo de él.

Descanse en paz el inolvidable poeta chontaleño de Nicaragua, el maestro de maestros Guillermo Rothschuh Tablada.

Editorial intelectual Maestro poeta nicaragüense archivo
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