El sábado 5 de noviembre, unas horas antes de las votaciones municipales que se realizan este domingo 6 de noviembre, fueron detenidos en Masaya los opositores Randall Barbosa y su esposa, Yaritza Brenes.
Randall además es sobrino de la presa política Nidia Lorena Barbosa Castillo, condenada a 11 años de cárcel por los supuestos delitos de conspiración y publicación de noticias falsas, que son los crímenes que el régimen de Daniel Ortega le imputa a los opositores y críticos.
Existe un video de la detención de Yaritza Brenes, donde se puede ver que al menos cuatro o cinco policías la logran someter para llevársela presa, mientras un grupo de otros 10 policías la rodean e impiden que otros familiares se metan a defenderla. Randall fue detenido cuando intentó escapar.
Brenes, además de reclamar por el asedio policial, intentaba impedir que los policías se robaran la moto de su esposo, como finalmente lo hicieron.
La familia de la también opositora Karla Vega denunció este mismo sábado la detención de ella, cuando se encontraba en su casa en Jinotepe, Carazo.
La organización de observación electoral Urnas Abiertas también reportó ayer detenciones de opositores en diferentes partes del país, pero oculta su identidad y procedencia por motivos de seguridad.
Este domingo 6 de noviembre se están llevando a cabo las votaciones municipales para elegir alcaldes, vicealcaldes y concejales en los 153 municipios de Nicaragua, en un contexto de represión contra todo tipo de crítica y oposición al régimen de Daniel Ortega; sin participación de observadores nacionales e internacionales; sin transparencia electoral, con la exclusión de los partidos rivales; con más de 200 personas presas por expresar su oposción a Ortega y miles en el exilio por la persecución y amenazas de detención.
Las elecciones en Nicaragua no tienen credibilidad, porque el Consejo Supremo Electoral (CSE) que las dirige, es una institución integrada por militantes del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y tienen como único objetivo mantener en el poder a Ortega y a su esposa y cogobernante, Rosario Murillo.