«La situación en estos momentos es muy difícil para mí», dice desde el exilio la activista nicaragüense Karelia de la Vega, conocida también como Lady la Vulgaraza, quien hace cinco meses llegó a Costa Rica huyendo del asedio de la Policía orteguista.
En junio de este año, Karelia llegó al país vecino con “una mano atrás y una adelante”, pero con la clara intención de emprender y así ayudar a su mamá que vive en Nicaragua. Sin embargo, no le ha ido nada bien, y en vez de generar ingresos, confiesa que ha perdido mucho dinero, al punto de no recoger para la renta de la vivienda.
«Vine con la mentalidad de un emprendimiento, pero no me ha dado lo suficiente (ganancias) para poder apoyar a mi mamá, que es de la tercera edad y aún no ha podido pagar la luz», se sincera Karelia.
Puede interesarle: La triste y valiente historia de Javier Hernández y Lady la Vulgaraza
Más gastos que ganancia
En Nicaragua, Karelia trabajaba vendiendo dulces típicos. Se iba de mañana a recorrer las calles de Managua con 200 a 300 cajetas, turrones, entre otros, y «todo lo vendía».
Ese dinero lo utilizaba para seguir invirtiendo en el negocio y apoyar con los gastos de la casa de su mamá, pero en Costa Rica es prohibida la venta ambulante y si la Policía logra ver a un vendedor de este tipo, le decomisa el producto.

«Yo hacía lo posible en Nicaragua por poder ayudar a mi mamá, pero estando en Costa Rica no puedo, todo es muy caro y no me da el bolsillo (…) No es lo mismo estar en tu país que estar en país ajeno, eso es horrible y como soy una persona que me gusta trabajar y no depender de nadie, me siento impotente no poder hacerlo», manifiesta Karelia.
Dulces se pierden
Debido a que es difícil vender sus productos, Karelia comparte que debe alargar la caducidad de los productos, es decir, recalentar y agregar más azúcar a los dulces, lo que conlleva a más gastos; agregando que las cajetas de leche se pierden en su totalidad por lo que invierte más, pero gana menos.
Las ganancias de Karelia, confiesa, que son de unos 20 mil colones al mes, es decir, aproximadamente 1,100 córdobas (unos 30 dólares), monto insuficiente para vivir en Costa Rica, donde, por ejemplo, una renta, la más económica, puede rondar los 150 dólares.
«El exilio me ha cambiado sumamente la vida, sobre todo el estar lejos de mi mamá y no poder ayudarle. Lamentablemente me ha ido supermal, a veces tengo que botar el producto porque se malea, y no resulta echar a perder toda esa plata, se hace muy difícil y estoy con el pesar de no poder ayudar a mi mamá, eso me tiene desanimado y triste», expresa.
La falta de un ingreso estable ha obligado a Karelia a solicitar ayuda económica para solventar el pago de la renta y también ayudar a su mamá.
«Le pido a las personas de buen corazón que puedan ayudarme y brindarme esa mano amiga para pagar la renta y ayudarle a mi mamá, ya que no lo puedo hacer por falta de dinero», solicita Karelia, quien se apoyó también en las redes sociales para divulgar su petición.
Las personas que desean ayudarle pueden escribirle al número +506 72213046.
Lady la Vulgaraza
Lady la Vulgaraza se hizo popular desde 2017 en las redes sociales al compartir videos satíricos, pero fue a partir de abril de 2018 que decidió cambiar el contenido, usando su popularidad para denunciar las arbitrariedades cometidas por la dictadura de Daniel Ortega. Su posición política le ha costado persecución, asedio, agresión y exilio.
Le pido con todo el 💓 me puedan ayudar con un granito de arena para poder ayudar a mi mama y pagar la renta la veta me aido super mal ebuscado trabajo y nada. Dejo mi cueta enpaypel @kerelihernandez Dios les vendiga pic.twitter.com/D45G5jL8PR
— kareli de la vega (@karelidelavega3) November 1, 2022