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Foto tomada de Facebook/Noticias la Costa Caribe

«El Rama no vuelve a la normalidad de la noche a la mañana». El antes y después de Julia

A cuatro días del paso de Julia, la ciudad aún no tiene energía eléctrica ni agua potable. Los pozos están contaminados y sus calles guardan el lodazal

La jornada laboral del sábado 8 de octubre culminó con normalidad en la ciudad de El Rama, uno de los municipios de la Costa Caribe Sur de Nicaragua. Era día de pago para aquellos que trabajan en empresas de Palma Africana, por lo que el movimiento de personas en los comercios y bares era propio de «un sábado por la noche». La noticia de que ingresaría el huracán Julia en la madrugada del domingo a territorio nacional no supuso, en un principio, una amenaza para estos pobladores, ya que manejaban que afectaría directamente a las ciudades cercanas a la costa, como Laguna de Perlas y Bluefields.

Los efectos de Julia se empezaron a ver a eso de las 9:00 de la noche de ese sábado, con una ligera llovizna que no levantó la mínima sospecha de peligro entre la población. Fue hasta la medianoche que el furor del huracán, que ingresó en categoría uno al país a la 1:05 de la madrugada del domingo, se sintió en todo El Rama.

Para cuando Julia tocó el suelo nicaragüense, El Rama ya estaba a oscuras. La fuerte lluvia y potentes vientos que iniciaron como a las 11:00 de la noche del sábado, hicieron que se interrumpiera la energía eléctrica, y posteriormente, entre las 3:00 y 4:00 de la madrugada del domingo, la telecomunicación quedó suspendida. Según relatos de los ciudadanos, en El Rama llovió fuerte aproximadamente 10 horas sin interrupción.

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Doña Carmen, nombre ficticio que usaremos para guardar su identidad por temor a represalias del régimen de Daniel Ortega, es una de las afectadas por Julia. Recuerda que los potentes vientos hicieron que se les llevara una lámina de zinc y que se «mecieran» las paredes de madera con la que está construida su humilde casa. Su vivienda también se inundó y perdió su provisión y libros enciclopédicos. Los muebles y ropa quedaron empapados, pero afirma que a «otros les fue peor».

Puerto El Rama inundado por tormenta Julia

El río crecía y las familias subían a los techos

Los pobladores de El Rama tienen memoria de que una situación similar solo la habían vivido con el huracán Juana, cuando el río Escondido creció a niveles récord que hizo que se desbordara y cubriera calles y viviendas. Tal como en esta ocasión con Julia.

Doña Carmen dice que nadie se imaginó lo devastador que sería este huracán para su ciudad. Ella tuvo que autoevacuarse de su casa el propio domingo por la mañana, pero recuerda que ya el río crecía muy rápido. Para la noche, casi todo El Rama estaba sumergido en agua.

«Eso fue horrible, cómo se llenó eso (la ciudad), fue de pronto, rapidísimo, cada 10 minutos iba subiendo como un metro», refiere doña Carmen.

Otra ciudadana de El Rama comparte, bajo anonimato, que vivieron momentos de «mucho miedo»: «Desde que se fue la luz, más la lluvia y los vientos, y escuchar los palos que se caían cerca de la casa y el tendido eléctrico, fue terrible».

La ciudadana agradece que su casa no logró inundarse, pero sí asegura que el agua quedó cerca de su vivienda, pero el temor lo vivió como el resto de los pobladores. «Estábamos rodeados de agua», expresa.

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Por su parte, doña Carmen enfatiza que las autoridades nunca les avisaron del peligro ni, incluso, al momento de la inundación, evacuaron a las familias. «Primero se evacuan ellos, primero se abastecen ellos, todo, ellos, y el pueblo les vale… Cómo juegan con la gente y el sentir de uno», manifiesta.

A doña Carmen le revuelve las emociones al recordar lo que vio el lunes por la mañana, 10 de octubre, cuando volvió a su casa: «Yo tuve que entrar a mi casa con un bote (la mañana del lunes) y durante el camino yo miré a la gente arriba de los techos llamando (pidiendo auxilio), a niños llorando, con hambre».

Tres días incomunicados

Entre ver su vivienda anegada y sin ayuda, a doña Rosa le entró desesperación al saber que estaba aislada de su familia y hasta de sus propios vecinos. La ciudadana no se podía comunicar ni con su hermana, que vive en el barrio vecino.

Por tres días las telecomunicaciones se vieron interrumpidas, y fue hasta este 12 de octubre que se restablecieron en ese municipio.

«Estaba desesperada, no había un medio para movilizarse y decir voy a ir allá», destaca doña Carmen, quien señala que las personas pagaron a la gente que tiene bote para salir o llegar a sus casas.

«Yo esperaba, como las otras veces, que la Alcaldía o el comité, que andan golpeando las casas y andan viendo quiénes están, se aparecieran, pero aquí no se apareció nadie. Todo el mundo se autoevacuó», expone.

Siguen sin agua ni energía eléctrica

A cuatro días del paso de Julia, El Rama aún no tiene energía eléctrica ni agua potable. Los pozos están contaminados y sus calles guardan el lodazal.

«La calle emana un hedor horrible, de podredumbre, de mortuorio», dice doña Carmen, quien menciona que una de sus amistades que tenía unas 50 reses, murieron, y el dueño tuvo que vender la carne a 10 córdobas la libra para recoger algo de dinero.

Mucha gente sacó sus muebles para secarlos al viento y sol, otros lo descartaron.

Ambas ciudadanas coinciden en que las personas pagan a las familias que tienen planta eléctrica para cargar sus teléfonos y mantener comunicación. Mientras que con el agua, aprovechan las lloviznas que ha caído en estos últimos días para recoger el líquido y ocuparlo para bañarse.

De acuerdo con la página Noticias de la Costa Caribe, la empresa San José en colaboración con los bomberos de El Rama lograron abastecer de agua para consumo a los albergues, familias y hospital; mientras que efectivos de la Fuerza Naval, en conjunto con brigadas del Ejército, realizan limpieza en los barrios de El Rama.

En espera de ayuda

La ciudadana bajo anonimato señala que un comité del régimen de Daniel Ortega realizó un censo, pero hasta desconoce para qué fin, si es para plan techo o para la provisión. Hasta ahora, lo único que ha recibido son dos bolsas de agua potable.

Según Noticias de la Costa Caribe, la mañana de este jueves las autoridades tenían listos paquetes alimenticios para ser entregados a la población afectada.

«El Rama no vuelve a la normalidad de la noche a la mañana, falta mucho, así que aquí no se puede decir que vuelve a normalidad», dice molesta doña Carmen, al referirse a los comentarios de gente simpatizante del régimen orteguista.

Comité del régimen orteguista entregará paquetes de ayuda a las familias afectadas por Julia en El Rama, informó Noticias de la Costa Caribe.
Nacionales El Rama huracán Julia Nicaragua archivo

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