El torneo de los cinco nicaragüenses en la primera división de Costa Rica fue para el olvido. Nadie destacó o se convirtió en referente, independientemente del rendimiento de su equipo. Brayan López tuvo el desempeño más rescatable, Jason Ingram empezó bien y se cayó, Byron Bonilla nunca despegó, Christian Reyes se lesionó y se perdió la temporada, mientras el portero Randall Aguinaga apenas sumó minutos (jugó un partido completo) con el recién ascendido Puntarenas, que sorprendió clasificando a la semifinal.

Brayan López acumuló 686 de los 1440 minutos de la etapa regular de 16 partidos. El volante de 32 años disputó 11 encuentros con el Sporting y nueve de titular, pero solo tuvo un juego completo. Es decir, que en promedio estuvo presente en la alineación durante una hora de juego. Su torneo se tornó decente por los tres goles anotados, que equivalen a la misma cantidad del pasado campeonato en 17 desafíos.
Juan Vita, exseleccionador nacional, le dio la titularidad a Ingran en agosto jugando cinco partidos de titular, cuatro de ellos completos. Después el lateral izquierdo de 25 años se quedó en el banquillo desde donde salió en seis ocasiones para completar 548 minutos en los que no registró gol o asistencia con el Guanacasteca.

Bonilla, de 30 años, y Cartaginés no podrán defender el título. El torneo del club estuvo por debajo de las expectativas, al igual que el seleccionado nacional que tuvo su peor rendimiento desde que debutó en el 2019. El granadino participó en 10 juegos, sin embargo solo en dos alineó de titular y no los disputó completos. En total sumó 301 de los 1440 minutos del torneo, muy por debajo de los 327 minutos del central Christian Reyes, quien estuvo en los primeros cuatro encuentros (tres completos) del Pérez Zeledón y después se lesionó para el resto de la temporada.