El bus que transportaba a los jugadores, miembros de la directiva y algunos aficionados del FC Susucayán cayó a un abismo en la cuesta Los Jabalines de la carretera de Quilalí, Nueva Segovia. El conductor iba a alta velocidad, trató de frenar en una curva y el bus se deslizó sobre el adoquinado, precipitándose al guindo, dando unas siete vueltas y quedando a unos 80 metros de la carretera, relató el dirigente Rodolfo López y el futbolista Gustavo López del equipo de la tercera división.
“Estamos vivos de milagro, por obra de Dios”, asegura el directivo Rodolfo, una de las 35 personas que iba en el bus entre jugadores, directivos y aficionados. “No había árboles ni nada en que detenerse, ahí solo Dios estuvo con nosotros”, recuerda el jugador Gustavo, de 26 años, quien junto a Rodolfo, fue de las pocas personas que lograron salirse por su propia cuenta y empezaron a ayudar a escaparse al resto de los compañeros, que se encontraban más aturdidos por el impacto.
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La cuesta de Los Jabalines es un sector solitario de Quilalí, que tiene muy pocas casas cerca. Los lesionados lograron salir gracias al apoyo de un grupo de seis señores de casas cercanas, que “escucharon los estruendos del bus” y llegaron a asomarse, cuenta el directivo. Los heridos de mayor gravedad fueron trasladados en un camión y en carros particulares al hospital de Quilalí, que quedaba a unos 10 minutos de distancia. El resto esperaron la ambulancia para ser atendidos.
Gustavo señaló que todos resultaron con golpes y fracturas en diferentes partes del cuerpo. Los lesionados de mayor gravedad son tres jugadores y tres aficionados, quienes se encuentran ingresados en el hospital de Ocotal. Se trata de los futbolistas Leonel López con fracturas en la costilla y Maykell Juárez con una rajadura en la cabeza, más el técnico Wilmer Escalante con golpes en la columna. “El técnico no tiene problemas para caminar. Solo es golpes y esta con tratamientos. El más delicado era un niño de cinco años que recibió como 15 puntadas en la cara, al aparecer a causa de los vidrios rotos. Casi se muere”, indica el directivo.
El equipo FC Susucayán representa al pueblo del mismo nombre que está ubicado a 42 kilómetros del municipio de Quilalí, Nueva Segovia. La pasada temporada se encontraba en la segunda división, la tercera categoría en importancia en el orden jerárquico del futbol nacional, donde hasta antes del accidente era uno de los candidatos a regresar al encontrarse al sumar siete puntos en tres juegos y ocupar la tercera posición, a tres unidades del líder del grupo A Deportivo El Cuá.