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En la recta final de una maratónica carrera iniciada en febrero pasado, el Bóer se ha situado un paso por delante de los Dantos. Podría ser poco, pero hasta los más extensos caminos se inician con un paso y el Bóer lo ha dado. Eso refuerza el optimismo en su campamento. Sin embargo, es seguro que en la caseta de los Dantos no están afligidos y menos atemorizados.
El Bóer ganó con toda legitimidad el lunes. Sus tiradores fueron más eficientes. La defensa atrapó lo que se movía y el bateo, aunque insistió en todo momento, produjo poco, pero fue lo suficiente para imponerse. Siempre hay un margen de mejora en las actuaciones, pero el Bóer fue mejor que los Dantos en el partido que puso en marcha la Final de este Pomares.
No obstante, los Dantos estuvieron tan cerca del Bóer, tan cerca de darle vuelta al marcador que mal harían los Indios si creen que ya los tienen controlados. Hay que reconocer que el Bóer soportó el aliento de los Dantos en su cuello y que en más de una oportunidad hasta el mismo Berman Espinoza debió remar con fuerza porque casi le llega el agua al cuello.
De ninguna manera pretendo quitarle méritos a la victoria de los Indios. No. Ellos ganaron con claridad, mostrando una llamativa firmeza en los momentos de más presión, como en el cuarto inning cuando los Dantos apretaron el marcador 2-1, o en el sexto, cuando un doble play sacó del hoyo a Berman o las dos amenazas a las que fue sometido Goffrey Bennett.
Al contrario, su gran mérito fue precisamente ese, desactivar cada amenaza de los Dantos y sujetar con uñas y dientes una ventaja de una carrera, que más que una bendición parecía un reto. Por eso, cuando llegó el triple de Álvaro Rubí con Edgard Montiel en circulación, para el Bóer supo a gloria. Flexibilizó un marcador apretado y fortaleció la confianza al final.
Para la segunda batalla este miércoles, el Bóer utilizará a Braulio Silva, su líder de staff hasta el aterrizaje de Berman Espinoza como refuerzo. Silva terminó con 12-7 y 2.76 en 119.1 episodios y su rival será el zurdo Pedro Torres, quien viene de su mejor campaña con 14-2 y 1.24 en 112.2 innings con 95 ponches. Así que no habría que descartar otra noche de pitcheo en la serie.
Una victoria de los Dantos traería todo como al principio: una lucha pareja en la que dos equipos irían a una serie más corta, al mejor de cinco. Sin embargo, si los Indios ganan, el panorama se pone feo para los Dantos. Entonces las dudas podrían llegar a su campamento, mientras el Bóer podría crecer y escaparse con el botín por el que todos han batallado desde febrero.
¿Usted qué cree que pasara?
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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