El régimen de Daniel Ortega está promoviendo el desarrollo de energía atómica a través de la creación de una comisión para el desarrollo de esta materia, algo que lo acerca más a la misma línea de Irán y Rusia, países cuestionados a nivel mundial por esta práctica.
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A través del Decreto Presidencial 16-2022, publicado este lunes 29 de agosto en La Gaceta, diario oficial, se aprobó la Creación de la Comisión Nicaragüense para el Desarrollo de la Energía Atómica con Fines Pacíficos.
Este acuerdo se hace efectivo ocho meses después de haber firmado un convenio de cooperación en este campo con Rusia.
El 7 de diciembre de 2021, apareció publicado en La Gaceta, diario oficial, el Acuerdo Presidencial 203-2021, para otorgar “Plenos Poderes” a Alba Azucena Torres Mejía, embajadora de Nicaragua ante Rusia, para que en nombre y representación del Gobierno de Nicaragua suscriba el “Memorándum de Entendimiento entre la Corporación Estatal de Energía Atómica ‘Rosatom’ (Federación de Rusia) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, sobre la Cooperación en la Esfera del Uso de la Energía Nuclear con Fines Pacíficos”.
«Fines pacíficos»
Esta comisión «tiene el fin de promover el desarrollo y uso de la energía atómica para fines pacíficos, en materia de agricultura, medicina, industria, ciencia, tecnología, vigilancia y otros aspectos relacionados».
Entre las funciones de la comisión destaca la promoción del «diseño y construcción de instalaciones nucleares de investigación, aceleradores de partículas, generadores de neutrones y otras fuentes de radiación ionizantes para uso en agricultura, medicina, industria, ciencia, tecnología, vigilancia ambiental y otros aspectos relacionados con el uso pacífico de la energía nuclear».
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También «gestionar los materiales, servicios, equipos e instalaciones necesarias para la investigación, desarrollo y la aplicación práctica de la energía atómica con fines pacíficos, incluso la energía eléctrica, eólica e hidráulica», y considerar la posibilidad de «construcción del centro de ciencia y tecnologías nucleares en el territorio de la República de Nicaragua», señala el acuerdo.
El acuerdo presidencial hace referencia a que Nicaragua forma parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que se rige por la Carta de las Naciones Unidas y al Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Opanal), que establece el uso estrictamente pacífico de la energía nuclear.
Según la OEIA, hasta 2020, 32 países generaban energía eléctrica a través de 443 reactores nucleares, mientras que existen 55 centrales nucleares en construcción. A finales de 2018, trece países dependían de la energía nuclear para generar, al menos, la cuarta parte de su electricidad.
Ejército es parte de la comisión
La comisión estará presidida por el titular del Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt) e integrada por el Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Ministerio de Energía y Minas (MEM), Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (Inta), Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (Ipsa) y el Ejército de Nicaragua.
La cercanía con Irán
En los últimos años el régimen de Ortega se ha acercado a Irán, uno de los países con gran capacidad técnica para la fabricación de un arma nuclear, según señaló recientemente el principal jefe de energía atómica del país, Mohammad Eslami, reportó el medio BBC. Irán fue uno de los pocos países que felicitó a Ortega tras las votaciones de noviembre pasado, donde se asignó un cuarto período presidencial consecutivo.
El más reciente acuerdo entre Managua y Teherán fue en junio pasado, sobre un convenio de requerimiento sanitario para la exportación de carne de bovino desde el país centroamericano hasta la nación asiática.
En mayo pasado, una delegación de alto nivel iraní, encabezada por el ministro de Petróleo, Javab Owji, suscribió con autoridades nicaragüenses tres memorandos de entendimiento en sectores claves como el petróleo y la agricultura.
A dos días de concluir el 2021, el régimen de Daniel Ortega activó su acercamiento con el presidente de Irán, Sayyid Ebrahim Raisol-Sadat. Personalmente Ortega sostuvo una «importante comunicación» vía telefónica, donde ambos regímenes —que poseen coincidencias ideológicas—, se comprometieron a fortalecer sus lazos de hermandad y unidad para hacerle frente a Estados Unidos, a quien calificaron como el «imperialismo depredador».
En enero de 2022, en la toma de posesión, Ortega tuvo entre sus invitados a Mohsen Rezai, vicepresidente de Asuntos Económicos de la República Islámica de Irán, circulado por Interpol por su participación en el atentado terrorista en Buenos Aires contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el 18 de julio de 1994.
En enero de 2012, cuando juró para su segundo mandato consecutivo de cinco años en Nicaragua, el caudillo sandinista respaldó el programa nuclear iraní, mismo que Estados Unidos consideró una “amenaza para el mundo”.