La Oficina de Derechos Humanos Libertades e Inclusión de Canadá expresó su preocupación por la situación que se vive en Nicaragua, el arresto de líderes religiosos y las acciones contra la Iglesia católica y las organizaciones de la sociedad civil.
La instancia canadiense, a través de un mensaje publicado en Twitter, instó a las autoridades nicaragüenses a «respetar los derechos humanos y a restaurar la democracia», en el país. La publicación fue replicada por la embajada canadiense en Costa Rica, Honduras y Nicaragua.
La Policía del régimen arrestó en la madrugada del pasado 19 de agosto, a monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, durante el allanamiento a la Curia Episcopal donde se encontraba desde hace 16 días bajo “casa por cárcel”.
Horas después, la Policía a través de un comunicado dijo que el obispo permanece bajo arresto domiciliario en la casa de sus familiares en Managua. Mientras que a cuatro sacerdotes y tres laicos que lo acompañaban en la Curia los trasladaron a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), cuyas instalaciones son conocidas como el nuevo Chipote.
La Policía señaló en el comunicado que trasladó a Álvarez debido a que persistía en sus actividades “desestabilizadoras y provocadoras”.
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Otros sacerdotes que han sido apresados por el régimen son el padre Oscar Benavídez, de la Parroquia Espíritu Santo en la localidad de Mulukukú; el padre Manuel García, de la iglesia Jesús de Nazareno, de Nandaime, quien ya fue condenado a prisión, y el padre Leonardo Urbina, párroco de la iglesia del Perpetuo Socorro de Boaco.
De junio de 2019 a noviembre de 2021, Canadá ha sancionado a 35 funcionarios del régimen de Daniel Ortega, entre ellos se incluye a Rosario Murillo y dos hijos de la pareja presidencial.
Desde el 2018, en el contexto de represión armada contra las protestas civiles, los sacerdotes y obispos de la Iglesia católica han sido blanco de ataques verbales y agresiones físicas de parte del régimen de Daniel Ortega, por demandar el respeto a los derechos humanos.