El periodista de la cadena mexicana TV Azteca, Otoniel Martínez, quien ingresó a Nicaragua como turista, ha publicado esta semana tres entregas del reportaje «Duele respirar: Nicaragua».
«Este trabajo fue realizado durante dos semanas viendo y escuchando historias que retratan a un país en el que duele respirar», dijo Martínez, periodista de Azteca Noticias, al introducir la primera entrega del reportaje, presentado este lunes.
El título del reportaje es la frase que dijo horas antes de morir por un disparo en la garganta el niño Álvaro Conrado, mientras llevaba a escondidas de sus padres, agua para los jóvenes universitarios que protestaban contra el régimen de Daniel Ortega, que inició en abril de 2018.
Martínez relató su experiencia en un video publicado por Azteca Noticias el domingo 14 de agosto: «Miren que si me preguntan este fue un viaje entre la clandestinidad y la paranoia», y señaló que viajar a Nicaragua «no puede ser catalogado como cualquier tipo de viaje, Nicaragua restringe la entrada a periodistas, a catedráticos, a personal científico, incluso a religiosos».
El reportaje ha sido presentado en tres entregas, este miércoles la más reciente. Martínez anunció la próxima entrega: El rostro de la polarización.
Este martes, luego de la presentación de la segunda entrega del reportaje, el noticiero de la cadena televisiva presentó en el espacio «Date cuenta» el contenido «El manual de los dictadores Daniel Ortega lo memorizó».
Protesta frente a Embajada de Nicaragua en capital mexicana
El medio de comunicación también reportó que este martes se realizó una protesta contra el régimen de Ortega en la Embajada de Nicaragua en la ciudad de México.
«Distintos movimientos, fundaciones y ciudadanos libres venimos a exigir al Gobierno de Nicaragua, al dictador de Daniel Ortega que viola los derechos humanos, que violenta las libertades de las personas que piden respeto, democracia y libertad para todos», señaló Alice Galán, entrevistada por el medio de comunicación.
Los manifestantes intentaron entregar un comunicado en la sede, pero no fue recibido. Carlos Cortés, de Misión Rescate México, dijo que «es tanto el miedo… que ni siquiera los funcionarios de aquí tienen capacidad de acusar de recibido un escrito».