Durante la audiencia inicial, la jueza María José Zapata Morales, del Juzgado Segundo Local Penal de Granada, programó para el 8 de julio el juicio oral y público contra María Candelaria Rivas Hernández, acusada del supuesto delito de falso testimonio en perjuicio de la Administración de Justicia de Nicaragua, según el acta a la que tuvo acceso LA PRENSA.
Rivas —supuesta víctima de violencia del padre Manuel García— fue acusada después de haber declarado que el párroco de Nandaime la golpeó de manera “accidental”, no que este habría cometido delito, razón por la cual está preso y también ha sido remitido a juicio. Rivas fue enviada a prisión preventiva por la jueza María José Zapata Morales en la audiencia preliminar.
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Previamente, el Ministerio Público introdujo un escrito en el Juzgado Distrito Penal de Adolescentes y Especializado en Violencia de Granada “solicitando un levantamiento de acta por delito en audiencia”, apenas unos minutos después de que Martha Candelaria Rivas Hernández dijera en ese mismo juzgado que fue golpeada en la nariz “por accidente” por el sacerdote de una parroquia de Nandaime, Manuel Salvador García Rodríguez.
El padre García está preso, acusado de violencia física y psicológica, y enviado a juicio, pero la supuesta víctima, Martha Candelaria Rivas, dijo en una audiencia de adelanto de pruebas, el pasado 17 de junio de 2022, que no se siente agredida por el sacerdote ni firmó la denuncia que la Policía quería que ella firmara en contra del cura, porque aclaró que el golpe en la nariz que recibió de él fue “accidental”.
A los pocos minutos de haber terminado esta audiencia, la fiscal Cristhian Katiela Huete Zeledón presentó el escrito ante la jueza María Monterrey, alegando que en la audiencia de adelanto de pruebas se cometieron delitos.
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La jueza Zapata Morales dictó prisión preventiva contra Rivas el 21 de junio en la audiencia preliminar.
No autoriza arresto domiciliario
Según señala el acta, en la audiencia inicial realizada el 27 de junio a las 10:00 de la mañana, Rivas ya cuenta con un abogado particular, en la audiencia preliminar se le había asignado una abogada de oficio.
La denuncia de la supuesta agresión fue interpuesta a la Policía por el esposo de Rivas, Humberto Sánchez López, según señala el acta.
En la audiencia, el abogado defensor solicitó la caución juratoria por parte de Rivas y la caución personal con la fianza de su hermana y el esposo de esta. También solicitó la presentación periódica al juzgado, la prohibición de comunicarse con testigos y la prohibición de llegar a ciertos lugares, así como el arresto domiciliario bajo la custodia de las dos personas propuestas, puesto que consideraba que la medida impuesta en audiencia preliminar fue desproporcionada.
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Pero la jueza decidió admitir los medios y elementos de prueba ofrecidos por el Ministerio Público y mantuvo la prisión preventiva para Rivas.
El sacerdote de la iglesia Jesús de Nazareno, de Nandaime, está preso desde el 1 de junio de 2022, cuando fue detenido en la casa de unos familiares en Carazo. El padre tiene 57 años de edad y padece de diabetes, acompañada de neuropatía diabética.
Extraoficialmente se conoce que el padre, tras el suceso, fue transferido a otra parroquia, pero no hubo tiempo de hacerse efectivo el cambio porque fue capturado.
La versión de Rivas
Martha Rivas, la supuesta víctima, indicó ante medios oficialistas que conoce al padre desde el año 2019, a quien le confiaba sus problemas.
El día de los hechos, ella cenó con él y estuvieron ingiriendo licor. Ella le revisó su celular, se molestó por algo que vio, pero después dijo que “lo malinterpretó”. Se molestó, se quiso ir de la casa y cuando el padre abrió el portón, levantó un brazo y le dio en la nariz con la mano en la que tenía el candado del portón.
A partir de ese hecho, la Policía y la Fiscalía detuvieron al padre y lo acusaron por el delito de violencia física y psicológica. El religioso será remitido a juicio. Las autoridades de la Iglesia católica no se han pronunciado sobre el caso.
El proceso contra el padre García
Este 27 de junio, la judicial Ana Xochitl Fonseca Laguna, jueza Especializada en Violencia de Granada, admitió la ampliación de pruebas solicitada por el Ministerio Público en el juicio contra el sacerdote Manuel Salvador García por el supuesto delito de violencia física en concurso ideal de violencia psicológica contra Martha Candelaria Rivas Hernández.
Las pruebas admitidas son las declaraciones de Rivas Hernández y su hija adolescente. El juicio está programado para el 1 de julio.
El sacerdote García enfrentó además el juicio por el delito de amenaza con arma contra cinco personas, por lo que fue condenado por el juez Local Único de Nandaime, Jaime Aguilar, a dos años de cárcel y 200 días multa.