Mencioné en mi artículo del viernes 17 de junio 2022, titulado Las expiaciones de Alcmeón, que Medea fue purificada por Circe para que expiara sus crímenes.
Pero Medea engañó a Circe. Le dijo que había matado por accidente a un desconocido. Le ocultó que a quien asesinó atrozmente fue a Apsirto, su propio hermano.
Medea y Apsirto eran hijos de Eetes, rey de la Cólquide, una antigua colonia griega en el Cáucaso, donde ahora es la república de Georgia.
Hasta allí llegó Jasón encabezando a un grupo de aventureros, llamados los Argonautas porque viajaban en una nave llamada Argos. Su objetivo era apoderarse del vellocino de oro, un mechón dorado del carnero mágico que salvó la vida a los hermanitos Frixo y Hele, los hijos de Atamante, rey de Coronea, a quienes su madrastra, Ino, los quería asesinar.
Al llegar a la Cólquide, Jasón se presentó en el palacio real y Medea, al solo verlo se enamoró locamente de él. Ella tenía poderes mágicos y le ofreció ayuda a Jasón para que pudiera apoderarse del vellocino de oro, a cambio debía jurar que se la llevaría y se casaría con ella. Jasón lo juró y cuando se apoderó del vellocino de oro emprendió la fuga llevándose a Medea.
Eetes ordenó a su hijo Apsirto que al mando de un destacamento armado persiguiera a Jasón y sus hombres, recuperara el vellocino de oro y rescatara a Medea. Apsirto ya estaba a punto de alcanzar a los fugitivos, cuando Medea le hizo llegar un mensaje en el cual le decía que Jasón la llevaba por la fuerza; y le proponía que se encontraran en la noche siguiente en cierto lugar aislado que ella le indicaba. Entonces, decía en el mensaje, ella quedaría libre y podría regresar al hogar paterno.
Pero era una trampa. Cuando Apsirto llegó al lugar indicado Medea lo mató y cortó su cuerpo en pedazos, para ir tirándolos en el camino. Así sus perseguidores se entretendrían recogiéndolos y no podrían darles alcance. Como en efecto ocurrió.
En otra versión del mito se dice que Apsirto era un niño, cuando Jasón llegó a la Cólquide y Medea huyó con él después de ayudarle a apoderarse del vellocino de oro. Y que ella se habría llevado al hermanito para usarlo como rehén en el caso de que su padre los persiguiera y les diera alcance.
Según esta otra versión, ya en el mar las naves de Eetes estaban a punto de alcanzar a la Argos.
Entonces Medea mató a su pequeño hermano, lo destazó como si fuese una res y fue tirando los trozos al mar, para detener a Eetes y que cesara la persecución.
Como haya sido, los fugitivos escaparon. Pero como era inevitable Medea fue atormentada por las Erinias, los espíritus vengativos que perseguían y acosaban a los asesinos, sobre todo a los parricidas y fratricidas, hasta que alguien los purificara o murieran atormentados.
Jasón y Medea fueron a la isla de Eea, donde reinaba Circe, hermana de Eetes. Ella no conocía a la sobrina y esta no le reveló su verdadera identidad. Circe purificó a Medea, pero al conocer que era su sobrina y el espantoso crimen que había cometido, anuló la purificación y echó de su isla a la pareja.
Medea y Jasón llegaron a la Tesalia donde ella asesinó al rey Pelias y huyeron a Corinto. Allí Jasón se enamoró de Glaucea y se casó con ella, traicionando su juramento de fidelidad a Medea. Entonces la malvada madre mató a sus hijos y de Jasón, creyendo que así se vengaría de él por su traición.
Medea vagó en el destierro durante algún tiempo, hasta que llegó a Atenas. Allí fue purificada por el rey Egeo y en compensación ella lo rejuveneció con sus hechicerías. Egeo la tomó por esposa y tuvieron un hijo que llamaron Medo.
Medea calculaba que su hijo Medo heredaría el reino de Atenas, y para que no tuviera obstáculos, intentó asesinar a Teseo, el hijo mayor de Egeo que vivía en Trecén con su madre, pero se presentó ante su padre para reclamar la sucesión en el trono.
Medea no logró matar a Teseo y tuvo que huir con su hijo lejos de Atenas, hacia el Oriente. Allí Medo fundó más tarde una familia que sería el origen del pueblo de los medos, antecesores de los persas que son los actuales iraníes.
La memoria de Apsirto fue perpetuada dando al sitio donde lo asesinó Medea el nombre de Tomos, que significaba “cortar a pedazos”. Y llamaron Apsirto a un río de la antigua Cólquide.