Han sido las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela las que se autoexcluyeron de la IX Cumbre de las Américas a realizarse en EE .UU. del 6 al 10 de junio próximo. Eso lo entienden perfectamente ellos y todos, aunque pretendan manipular el discurso y aún más, teniendo voces que salgan en su auxilio sin ninguna justificación moral y justa.
No es que no van a asistir a la Cumbre de las Américas, es que no quisieron asistir. Pueden lloriquear y ofender lo que quieran, decir que no les interesa asistir, incluso decir improperios. Son ellos los que no pueden navegar en aguas limpias.
Son Díaz-Canel, Maduro y Ortega los que se han autoexcluido de asistir a la Cumbre de las Américas por violadores de derechos humanos, por tener centenares de prisioneros políticos, por asesinar a centenares de ciudadanos, por cometer crímenes de lesa humanidad, por la falta de libertades y la represión permanente en que mantienen a nuestros pueblos, por el exilio masivo que han ocasionado, por la falta de democracia y de justicia, por no permitirle al soberano que elija libremente a sus gobernantes.
Sí, únicamente ellos son los responsables, se excluyeron solos, porque se sostienen en el poder por la fuerza, el terror, el crimen organizado, el terrorismo hacia nuestros pueblos, el narcotráfico, el Estado totalitario y absoluto. Por tener a nuestros pueblos en la miseria y secuestrados.
La Cumbre de las Américas es, o debería ser, para los presidentes que fueron elegidos por sus pueblos, los que respetan los derechos humanos y las libertades plenas de todos los ciudadanos.
Nosotros, los que amamos la libertad, la democracia y la justicia, luchamos sin tregua cívicamente para rescatar a nuestros países y poder construir y reconstruir nuestras fallidas repúblicas. Por esa y otra razones, apoyamos la Cumbre de las Américas.
La autora es activista democrática nicaragüense en el exilio. Fue presa política en Nicaragua.