El régimen de Nicaragua es un ausente ante la solución de los problemas que afectan globalmente al país Su preocupación se centra en lo que le permita continuar en el poder; por eso la formulación y ejecución de decretos y leyes versan para fomentar su permanencia en el poder.
Los fenómenos son comprendidos normalmente por aquellos que se adentran en el conocimiento de las ciencias. Pero a la dupla del Carmen que detenta el poder no entiende al parecer las implicaciones que conllevan sus acciones. Por ejemplo, apoyar la invasión a Ucrania o ignorar de qué país procede el grueso de las remesas familiares. Asimismo, poco les importa guardar relaciones de buen vecino con el país con que la “dictadura anterior” concertó el tratado de zona franca, que constituye la principal fuente de trabajo no estacionario en el país.
Otro rubro que les tiene sin cuidado es el de las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos, que en el 2021 y según cifras del Banco Central, fueron de 1,754.3 millones de dólares, lo cual significó el 50 por ciento del total. Sin embargo, el régimen guarda excelentes relaciones con la Federación de Rusia y la República Popular China, hacia donde solo se exportaron 13 y 12 millones. Ambas exportaciones en conjunto no representaron ni el 1 por ciento de las exportaciones de Nicaragua. Y desde el punto de vista de las importaciones, las procedentes de China sumaron $908.2 millones de dólares y las procedentes de la Federación de Rusia $77.1 millones, representando ambas 5 por ciento del total de importaciones en el año 2021. Por lo que el déficit comercial (Exportaciones-Importaciones) alcanzó la cifra de 960.3 millones de dólares, o sea el 31 por ciento del déficit comercial del país. ¿Qué se deduce de esto? Que les tiene sin cuidado el bienestar de Nicaragua, lo que les quita el sueño es mantener relaciones con aquellos que los apoyen a mantenerse en el poder.
Los funcionarios y técnicos no actúan conforme sus conocimientos adquiridos, tienen que hacer o decir lo que les consignan. Baste recordar cómo se condujo la política del gobierno al inicio del covid-19, en lo que concernía contrarrestar el contagio y tratamiento de la pandemia. Doña Rosario ordenó la ejecución de carnavales y fiestas multitudinarias en ciudades y balnearios, que aceleraron el contagio. Tiempo después, al constatar la magnitud del contagio el Ministerio de salubridad fue obligado a reportar datos falsos, alejados de la realidad.
Otro ejemplo lo constituyen las indicaciones que emitieron a sus servidores en el poder judicial para que dictaran sentencias arbitrarias de hasta 120 años, lo que no está contemplado en el Código Penal. Alguien les guiñó la chaqueta porque ahora las sentencias van de 4 a 13 años, impuestas ilegalmente a ciudadanos por el mero hecho de haber comunicado la noticia apegada a la realidad, y a otros por haberse voluntariado a participar como precandidatos en las elecciones para optar al cargo de presidente de la República, que según los actuales gobernantes solo puede ser ocupado por miembros de su clan dictatorial.
La pasada visita de emisarios de Putin a Nicaragua fue cacareada como la apertura de excelentes relaciones comerciales y bancarias con la Federación de Rusia, país cuyo producto interno bruto (PIB), según las estadísticas del Fondo Monetario Internacional, para el año 2021 fue inferior al de Corea del Sur y menos del 7 por ciento del PIB de Estados Unidos. La economía de Rusia, a pesar de poseer vastos recursos naturales, es comparable al tamaño de las economías de Brasil, Australia, España y México. En Rusia el 83 por ciento de la riqueza está concentrado en manos del 0.5 por ciento de la población, específicamente en manos de oligarcas, que bajo la venia de la administración de Putin se han adueñado de los recursos naturales y financieros.
Las delegaciones de Rusia en realidad vinieron con el propósito de asegurar el apoyo a la descabellada invasión a Ucrania. La historia se repite. El zar Pedro el Grande logró el reconocimiento de Europa después de haber vencido a Carlos XII, rey de Suecia, quien tuvo que refugiarse en Turquía por no haber logrado respaldo militar o económico de ningún país de Europa. Pero Putin no calculó bien las implicaciones que se derivarían de su sanguinaria invasión a Ucrania. En los días siguientes a la invasión, por las sanciones económicas impuestas por países miembros de la OTAN el rublo, moneda rusa, experimentó una caída de casi un 50 por ciento respecto al dólar, lo que significó pérdidas de hasta 45,000 millones de euros para la economía rusa.
En el presente, la tarifa de energía en Nicaragua es la más cara de la región, lo que no facilita la competitividad del industrial nicaragüense, esa es una de las razones por las que estamos importando 3 mil millones de dólares más de lo que exportamos. Asimismo, los industriales y comerciantes están siendo expuestos a tarifas de importación estrangulantes, o a coimas onerosas. Los proyectos de desarrollo económico, si es que existen, están engavetados, no así la nómina de los paramilitares, policías y ejército, la que no puede ser incumplida.
El régimen es incapaz de dar soluciones a los graves problemas del país, ya sea porque irían en contra de su permanencia en el poder, o porque debido a la ideología que profesan deben mantener al país en pobreza, como Cuba y Venezuela. Es así cómo los graves problemas de inflación, pérdida del valor de cambio del córdoba, desgaste del nivel académico de las universidades ocurrido por la confiscación… están en su programa de acción. La solidaridad con regímenes dictatoriales es su prioridad. Por eso se alinearon con los aliados de Putin a pesar de las sanciones que vienen para ellos.
Ahora bien, la solución a nuestro calvario no es inalcanzable. Existen medidas democráticas propias de la sociedad civil que en otras partes han dado excelentes resultados. La ideología de la no violencia de Mahatma Gandhi continúa siendo válida en el presente. Como él lo instituyó, “el poder a disposición de la persona no violenta es siempre mayor que el que poseería si fuese violenta”. Así Gandhi logró la independencia de India frente al imperio británico, la potencia económica-militar más fuerte de esa época.
Si se va a combatir al que utiliza la violencia, deben emplearse métodos y medios totalmente diferentes a los empleados por el dictador violento. Para ello, además, debemos desprendernos del ropaje con que nos maniataron los sentimientos partidarios y personales del pasado reciente, pensar luciendo solo el azul y blanco propio de la nación.
Por una Nicaragua libre, digna y democrática.
El autor es economista, exdirector de Estudios Especiales en el Banco Central de Nicaragua.