La denuncia del exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo McFields, contra el régimen de Daniel Ortega han generado gran conmoción a nivel internacional y en particular en el organismo regional, consideró el defensor de derechos humanos y exdirector de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, quien espera «traiga importantes consecuencias» para el régimen orteguista.
Durante una entrevista con The Washington Post, Vivanco destacó este jueves que las declaraciones de McFields fueron «verdaderamente impresionantes», y que no tienen precedentes en la historia de la OEA.
«Yo no recuerdo un caso similar, de un alto funcionario diplomático que denuncie atrocidades, violaciones graves a los derechos humanos en su propio país, algo que por cierto está debidamente documentado, pero que lo certifica quien nada menos hasta ahora representaba a Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos», dijo Vivanco en el podcast en español de The Washington Post.
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«Todo eso es muy triste sin duda alguna, pero creo que estas declaraciones han generado tanta conmoción a nivel internacional y en particular ante la OEA, que espero que traiga importantes consecuencias, como para empezar a reactivar la discusión sobre Nicaragua ante la OEA, como mínimo y lograr que aquellos gobiernos que aún no han despertado y que actúan de una manera ambigua frente a la necesidad de condenar ese régimen», agregó el defensor de derechos humanos.

Asimismo señaló que la OEA podría ahora analizar «aplicarle la Carta Democrática». Vivanco espera que «ese testimonio tan importante y contundente sirva para que se redoble la presión contra ese régimen».
Opositores piden también a la OEA aplicar Carta Democrática
Al respecto, distintas organizaciones opositoras al régimen de Ortega emitieron este jueves una carta al presidente del Consejo Permanente de la OEA, embajador Everson Hull, representante permanente de San Cristóbal y Nieves, en la que le solicitan con urgencia «convocar a una sesión extraordinaria a mayor brevedad para abordar el tema de Nicaragua y emprender finalmente hacia la aplicación del Artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana».

Mediante la misiva, las organizaciones opositoras hicieron eco de las palabras del señor (ex) embajador McFields cuando dijo en su denuncia: “Seguir guardando silencio y defender lo indefendible es imposible”.
«Esta es una oportunidad para que la OEA reafirme su liderazgo en la defensa de los valores democráticos en todos sus Estados miembros, y fortalezca su papel en exigir el cumplimiento de la Carta Democrática Interamericana», reiteran.

Cabe mencionar que el Consejo Permanente de la OEA convocó a todas las delegaciones a una sesión especial para este viernes 25 de marzo, para conmemorar el Día Internacional del Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos».
Dicho evento contará con la participación de la exdiputada sandinista y expresidenta de la Comisión de Asuntos de Pueblos Indígenas, Afrodescendientes y Regímenes Autónomos de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Florence Levy. Sin embargo, se desconoce si en la sesión, que está programada desde el 18 de marzo, se abordará la situación del país.
«Cacería de brujas»
Para Vivanco, no cabe duda que las declaraciones de McFields van a generar una «cacería de brujas» en Nicaragua contra «sus amigos y familiares» y también contra «cualquier otro funcionario, cualquier otra autoridad que pudiera generar sospechas sobre el cual haya algunas dudas».
«Es típico de una dictadura que probablemente van a obligar a algunas autoridades internas a jurar lealtad a la pareja gobernante, a la señora Murillo y al señor Ortega», señaló.
La oficialización señala que «el presente acuerdo surte efecto a partir del día veintitrés de marzo del año dos mil veintidós», mismo día que McFields hizo una denuncia pública de la actuación de la dictadura de Daniel Ortega durante una reunión del Consejo Permanente de la OEA.
McFields fue nombrado en el cargo el 27 de octubre de 2021, mediante el Acuerdo Presidencial 182-2021, publicado en La Gaceta, asignándole el puesto de representante permanente de la República de Nicaragua, con rango de embajador extraordinario y plenipotenciario ante la OEA.