José Daniel Romero, de 42 años, conductor de un autobús que cubre la ruta 165 se salvó de enfrentar el juicio donde la Fiscalía lo estaría acusando de homicidio imprudente en perjuicio de Ernesto José Chavarría Gómez, de 39 años.
Para ello, el busero, a través de su abogada Escarleth Arias, logró un acuerdo de mediación con Meyling Hidalgo, viuda de Chavarría.
Lea también: Pasajero de la ruta 165 muere bajo las llantas de autobús
El acuerdo suscrito fue dado a conocer a la autoridad judicial por la fiscal auxiliar, Juana Vargas.
Resarcimiento económico
El acuerdo de mediación establece que el acusado José Daniel Romero entregó 2,000 dólares y 15,000 córdobas a Meyling Hidalgo, confirmó la abogada Escarleth Arias.
La cantidad de dinero antes referida es para cubrir los gastos en los que incurrió Meyling Hidalgo para dar cristiana sepultura a su esposo, según el acuerdo alcanzado.
La Fiscalía se comprometió a presentar el acuerdo de mediación ante la jueza María José Morales Alemán, en un plazo de 72 horas.
José Daniel Romero fue puesto en libertad a las 5:00 p.m. del martes, confirmó su abogada defensora.
El busero fue vecino de la pareja Chavarría, en el barrio Riguero, así que conocía a la víctima y su esposa.
La tragedia
El fatal accidente donde perdió la vida Ernesto Chavarría aconteció el pasado 9 de marzo, cuando la víctima iba de pie en una de las gradas de la puerta delantera de la unidad de transporte colectivo, cayendo repentinamente cuando la unidad de transporte colectivo que circulaba de norte a sur giró hacia el oeste, quedando bajo las llantas traseras del lado derecho del autobús.
Lea además: Declaran culpable a femicida que hizo creer que su pareja se había envenenado
La fatalidad ocurrió porque José Daniel Romero conducía con las puertas del autobús abiertas, según la resolución emitida por las autoridades de la Dirección de Tránsito del Distrito Cinco de Policía.
Al momento de la tragedia que aconteció frente donde fue la Duya Mágica en el barrio La Fuente, Ernesto Chavarría salía de su turno ya que laboraba como guarda de seguridad y se dirigía a su casa en el barrio Riguero.