Bancy Hernandez suma cinco goles y dos asistencias en la Liga Primera. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FERRETTI

«Pasaba hambre o comía pan con gaseosa». La dura experiencia de Bancy Hernández, tercer goleador de Liga Primera

Nunca tuvo para comprar zapatos, espinilleras o calcetas. Desde los 13 años hasta su debut en la Liga Primera sus compañeros de equipos infantiles se los prestaban para jugar y personas del municipio regalaban dinero para que comprara lo que necesitara

Los ojos de Bancy Hernández se humedecieron y empezó a llorar en pleno partido. Nada ni nadie podía contener sus lágrimas en ese momento. Acababa de marcar su primer gol al Real Estelí en el Estadio Independencia en su debut en la Liga Primera. Era el día soñado de cualquier futbolista y la emoción lo embargó en ese instante. «Empecé a recordar todas las dificultades que atravesé y las muchas veces que me dijeron que no lo lograría», explica el volante de 21 años y tercer máximo goleador del Torneo de Clausura 2022 con cinco tantos.

Han pasado casi dos años de ese momento cuando se estrenó con el CD Ocotal en el Apertura 2020. Desde entonces su carrera ha venido en ascenso. La pasada temporada, en el Apertura 2021, el Ferretti lo contrató y en 2022 debutó en la Azul y Blanco, donde actualmente es uno de los jóvenes con mejor desempeño al registrar sus cinco dianas y dos asistencias. «La verdad que no ha sido fácil llegar hasta aquí. A veces pasaba hambre o comía un pan con gaseosa o fresco. Dormía en una oficina y pedía pasta dental porque no tenía», recuerda Bancy las veces que salía dos o tres días antes desde Río Blanco hacia Matagalpa para jugar en el Campeonato Nacional Sub-15 y Sub-17.

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Nunca pidió dinero a su mamá Petronila Hernández porque no tenía suficiente para darle. Ella trabaja desde hace 30 años en el hospital de Río Blanco para suplir las necesidades básicas a él y sus hermanos mayores Klelian Pérez y Jason Soza. Tampoco tuvo para comprar zapatos, espinilleras o calcetas. Desde los 13 años hasta su debut en la Liga Primera sus compañeros de equipos infantiles se las prestaban para jugar y personas del municipio amantes al futbol regalaban dinero para que cubriera sus diferentes gastos.

«Tenía que salir a pedir. Algunas personas me decían que fuera a trabajar, pero Isidro Bucardo, Jasser Chavarría, Edwin Monge, Salvador Velázquez, Marlon Flores, Francisco Hurtado, Carlos Altamirano y Elyin Castro me decían que cuando necesitara dinero para zapatos, pasajes, alimentación o lo que fuera para jugar les dijera a ellos. A veces no podían, pero la mayoría del tiempo me dieron una mano y estoy muy agradecido con todos ellos», recuerda Bancy, quien a manera de agradecimiento les ha regalado camisas del Ferretti y la Azul y Blanco.

Tiumo, como lo conocen en Río Blanco, dio el salto de la segunda división (ahora Liga de Ascenso) al Ocotal desde el equipo de su municipio en 2020. A partir de ese momento empezó a comprar sus zapatos y demás accesorios para jugar al futbol. «Ganaba 10,000 córdobas mensuales. De primer pago le mandé 7,000 a mi mamá para la provisión de la casa y el resto me queda a mí. Ahora gano más y siempre le estoy mandando», señala Bancy, quien anhela mantener su crecimiento futbolístico para permanecer en la Azul y Blanco y llegar al futbol extranjero.

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