El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España, José Manuel Albares, se refirió este viernes al retiro del embajador de Nicaragua en Madrid, Carlos Midence, por decisión del régimen de Daniel Ortega, señalando que no va a impedir «que España reclame democracia en Nicaragua y la liberación de los presos políticos».
Durante una conferencia de prensa Albares indicó que «si alguien cree que esta medida va a impedir que España reclame democracia en Nicaragua y la liberación de los presos políticos, se equivoca completamente», indicó al finalizar una reunión con la ministra de Exteriores de Estonia, Maria Liimets.
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El canciller español aseguró que el régimen orteguista siempre mantuvo una postura de rechazo al ingreso de la embajadora española, María del Mar Fernández Palacios a Nicaragua, y señaló que se le hizo saber al embajador nicaragüense esa situación.
«Ayer (jueves) el secretario de Estado para Iberoamérica convocó al embajador nicaragüense (Midence) en primer lugar para solicitarle explicaciones al respecto (sobre la negación del acceso) y en segundo lugar para transmitirle que esa asimetría no podía tener lugar que hubiera por un lado un embajador de Nicaragua aquí y nuestra embajadora no pudiera tener acceso y a eso respondió Nicaragua diciendo que retiraba a su embajador aquí», explicó Albares.
«Un capítulo más de la huida del régimen»
Este 10 de marzo, a través de una carta firmada por el ministro de Relaciones Exteriores (Minrex), Denis Moncada, el régimen de Ortega retiró de su cargo al embajador de Nicaragua en España, Midence, según dice la misiva, por «las continuas presiones y amenazas injerencistas contra nuestro embajador que hacen imposible el ejercicio de la labor diplomática».
Albares considera que el retiro del embajador nicaragüense de España es nada más que «un capítulo más de la situación y de la huida hacia adelante del régimen de Ortega».
Y subrayó que «el propio Ortega» sabe o reconoce que «tiene una sanción mundial, moral, y política lo dijimos muy claro, las elecciones fueron una burla para la democracia y al pueblo de Nicaragua y tiene unas sanciones reales de toda la Unión Europea».
El pasado 24 de febrero, el régimen por medio del Minrex reactivó su tensión diplomática con el Gobierno de España liderado por el presidente Pedro Sánchez. Mediante una nota de prensa acusó a Albares, de brindar declaraciones «insolentes, anacrónicas y desfasada» sobre Nicaragua.
En ese momento, a Albares, el régimen le recomendó «centrarse en los temas de su competencia, y cesar ya en su intento de interferir en las decisiones y acciones de un Estado Soberano como el nuestro», debido a que alegan que desde «ningún punto de vista tiene autoridad alguna sobre nuestra patria bendita y siempre libre».
España llamó a consultas a su embajadora en 2021
El Gobierno de España, a través de Albares, el 11 de agosto de 2021 llamó a consultas a su embajadora en Managua, Fernández Palacios, en respuesta al comunicado que días atrás publicó el régimen de Ortega acusando a España de «intromisión, injerencia e intervención», en asuntos internos de Nicaragua.

Desde ese momento, España no tenía a ningún embajador nombrado en Nicaragua, y según Albares, ante la negación de Ortega, Fernández no pudo retornar al país.