El futbol tiene momentos ilógicos. ¿Quién demonios hubiera arriesgado un céntimo que el Sébaco le ganaría al Diriangén? Nadie, absolutamente nadie. Un triunfo de los matagalpinos sobre los diriambinos parecía una alucinación, pero el balón es redondo y algunas veces suele reírse de los pronósticos predecibles como sucedió el 21 de enero cuando los Cebolleros le marcaron cuatro tantos al Real Estelí en el segundo tiempo para empatar 4-4 y se repitió este sábado cuando golearon 4-0 al campeón actual y líder de la Liga Primera.
Ni el más ferviente aficionado del Sébaco podía imaginar una victoria, menos este resultado, que llega como un suspiro de vida para salvar la categoría. No se trata de un revés ajustado del Diriangén, sino de uno de los más escandalosos de su historia por el contexto y el adversario. La tropa de Flavio Da Silva llegaba líder con 18 puntos —y peligra perder el primer puesto— y recibió cuatro goles de un recién ascendido a la máxima división que se encuentra empatado con cuatro unidades en el último lugar en siete jornadas del Clausura y en la tabla general por la permanencia.
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La peor cara futbolística del Diriangén se vio en Matagalpa. Flavio Da Silva realizó algunas variantes por sanaciones y pensando en dosificar algunos jugadores, sin embargo el planteamiento solo funcionó en el papel. Jaime Morneo, el líder goleador, estuvo amarrado y la defensa presentó muchos cortocircuitos, principalmente el portero Justo Lorente, responsable de dos de los cuatros tantos de los Cebolleros.
Andrés Mendoza (21) se estrenó como goleador del Sébaco. El tico cazó un rebote de Lorente, tras un fuerte centro del hondureño Brayan Zúñiga, quien volvió a desequilibrar por la derecha provocando el primer error del arco del Diriangén. El balón llegó a las manos de Justo, quien lo soltó practicamente entregándolo a los pies de Galeano (33′) para el primero de sus tres goles que lo colocaron en el coliderato (9) junto a Moreno.
Comenzando el segundo tiempo, Galeano (46) desbordó superando a dos marcadores y disparó al primer palo. Justo pensó que centraría y dio paso un costado dejando el camino libre al remate de Galeano en el primer poste. Yohn Mosquera (54′) perdió los estribos y buscó revancha por un codazo de Galeano en el primer tiempo que el árbitro dejó impune. El central colombiano saltó encima de Galeano con la clara intención de agredirlo dejando a su equipo con uno menos.
La tangana duró seis minutos y al reanudarse el desafío Lorente volvió a lucir mal. El guardameta se recargó en el palo de la barrera, seguramente esperando el disparo ahí, desobedeciendo el manual que le indica colocarse al otro lado. Cuando trató de centrar su posición, Galeano (60′) remató encima de la barrera hundiendo al Diriangén y resucitando al Sébaco.
Jornada 8
Domingo: UNAN vs. Ocotal a las 4:00 p.m., en el Estadio Nacional, Jalapa vs. Juventus a las 6:00 p.m., en el Alejandro Ramos Turcios, Madriz vs. Managua a las 6:00 p.m., en el Augusto Mendoza y Ferretti vs. Real Estelí a las 7:00 p.m., en el Estadio Nacional.