El agua es imprescindible para la vida, sin embargo, es un recurso escaso y por esta razón debemos cuidarla y buscar cómo optimizar su uso, especialmente a la hora de regar las plantas.
Es por eso que hoy te queremos dar algunos consejos útiles para hidratar tus plantas sin desperdiciar el agua:
• No abusés del riego: Con esto no queremos decir que tengás que reducir excesivamente el riego de las plantas, ya que podés llegar a deshidratarlas; más bien, es conocer las necesidades de tus plantas, recordá que cada planta requiere diferente cantidad de agua o método de riego. Es por eso que podés agrupar las plantas según las necesidades de agua (y de iluminación) y hacer un calendario de riego.
• Optimizá la hora de riego: En verano el agua tiende a evaporarse rápido, por eso es preferible regar al atardecer, de esta manera tus plantas tendrán más tiempo para absorber el agua y evitarás quemaduras por gotas de agua.
• Agregá elementos que ayuden a retener el agua: Un sustrato rico en lombrihumus, fibra de coco o turba, ayuda a mantener la humedad por más tiempo, las plantas de interiores que requieren de riegos más seguidos se benefician de este tipo de sustratos.
• Usá piedras decorativas: Las piedras decorativas evitan que se evapore el agua, lo cual ayuda a regular la temperatura del macetero o suelo. Existen gran variedad de piedras decorativas: cuarzo, mármol, piedra pómez, entre otras.
• Recolectá agua de lluvia: En invierno podés recolectar el agua de lluvia para riego. El agua de lluvia sirve como abono natural para tus plantas.
• Reciclá el agua: Finalmente por acá te dejamos algunas ideas de reciclaje de agua:
- Podés reutilizar el agua de la cocción de vegetales para regar, tan solo debés esperar a que esta se enfríe. Esta agua aporta nutrientes a tus plantas, especialmente el agua de cocción de plátanos ayuda las plantas a florecer.
- Cuando bañás a tu mascota, podés recoger en una pana la última enjuagada. Asegurate que no tenga champú y la utilizás luego para regar.
- Si tenés aire acondicionado, podés recoger el agua que sale, colocando una pana, y luego la utilizás para regar.