Pedro Fonseca, jefe de misión de observadores de Urnas Abiertas. LA PRENSA

Observadores nicas en elecciones de Costa Rica: «No esperábamos ver tanta participación desde las seis de la mañana”

"Las filas son evidentes. Hay filas largas y esperamos que eso continúe a lo largo de la jornada”, manifestó Pedro Fonseca, del Observatorio Urnas Abiertas

Pedro Fonseca, jefe de la misión de observadores electorales del Observatorio Urnas Abiertas, ha presenciado este domingo en Costa Rica lo que desde hace años no se puede ver en Nicaragua.

“Para nosotros es emocionante ver la participación ciudadana desde horas muy tempranas. Nosotros no esperábamos que desde las seis de la mañana hubiera tanta participación. Las filas son evidentes. Hay filas largas y esperamos que eso continúe a lo largo de la jornada”, manifestó Fonseca. El Observatorio Urnas Abiertas fue invitado por las autoridades electorales del país vecino para participar como observadores de ese proceso.

Le puede interesar: Candidato presidencial que encabeza encuestas en Costa Rica espera poder limar las asperezas con el régimen orteguista

Fonseca señaló que, en toda democracia, la observación electoral es fundamental para velar por que existan “las condiciones óptimas para el desarrollo de un proceso democrático e íntegro”. Expresó que es un privilegio observar una fiesta cívica, como la que se está desarrollando en Costa Rica, “por lo pronto bajo las reglas de la legislación nacional y los principios democráticos”.

Fonseca recordó que “lamentablemente” en Nicaragua no hubo participación electoral en las votaciones del 7 de noviembre: “Hemos tenido que hacer observación clandestina, sin permiso de las autoridades nacionales, a diferencia de Costa Rica que, precisamente nos ha invitado para ello”.

25 candidatos para presidente

Las elecciones de Costa Rica se realizan desde las seis de la mañana de este domingo. En ellas participan 25 candidatos para la Presidencia del país. Unos 3.5 millones de electores de cinco millones de habitantes están llamados a votar, entre ellos más de 42,000 nicaragüenses nacionalizados.

El expresidente centroizquierdista José María Figueres lidera las preferencias con un 17 por ciento, seguido un poco más abajo por la socialcristiana Lineth Saborío, con 13 por ciento.

De cerca escoltan en las preferencias el evangélico y conservador Fabricio Alvarado, con 10.3 por ciento; el economista de derecha Rodrigo Chaves, con 8.2 por ciento; y el izquierdista José María Villalta, con 7.6 por ciento.

En los últimos días apareció el también derechista Eli Feinzaig, con 5.7 por ciento, según los sondeos del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP-UCR) y la empresa privada Demoscopia. 

El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) dará el primer corte de resultados aproximadamente tres horas después del cierre, programado para las 6:00 de la tarde.

Lea además: Más de 42,000 nicaragüenses podrán votar este domingo en Costa Rica

Nadie asegurado

Para analistas, la gran oferta de candidatos es el reflejo de un país que, a pesar de su estabilidad, sufre de enorme desconfianza política.

«No hay nadie asegurado en segunda ronda. Hay un gran porcentaje de electores que se decidirán en el último momento (31.86 por ciento de indecisos, según CIEP-UCR). Es difícil plantear escenarios, pero creo habrá dos propuestas antagónicas», opinó la politóloga Gina Sibaja.

«El gobierno que venga tiene que hacer algo para ayudar a la gente de escasos recursos, bajar la canasta básica, darnos trabajo, darnos seguridad en los barrios, la educación debe mejorar», sostuvo por su lado Maura Ríos, habitante del popular barrio La Carpio en la capital.

Vuelta de los tradicionales

Uno de los escenarios en el balotaje puede enfrentar a los partidos tradicionales: El centroizquierdista Partido Liberación Nacional (PLN), de Figueres -presidente en 1994-1998-, y el centroderechista Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) de Saborío -vicepresidenta en 2002-2006. 

Esto traería de vuelta al país al bipartidismo del siglo XX, aquel que fue quebrado con el triunfo del Partido Acción Ciudadana (PAC), que gobernó los últimos ocho años, pero hoy es impopular y no tiene posibilidades de triunfo.

El candidato Figueres es hijo del exmandatario José Figueres Ferrer, aquel que abolió el Ejército en 1948. 

Lea también: La Nación de Costa Rica califica de «siniestro espectáculo» los juicios de Ortega y los compara con los Procesos de Moscú, abiertos por Stalin

Crisis

Conocido por ser el primer país de Latinoamérica en el ránking global de felicidad 2018-2020, con reconocimientos en activismo medioambiental, la alegría de los habitantes de Costa Rica se ve opacada por una severa crisis financiera y social. 

El desempleo (14.4 por ciento en 2021), la pobreza (23 por ciento en 2021) y una economía con una deuda pública equivalente al 70 por ciento del PIB encendieron las alarmas de organismos multilaterales.

La situación se agravó con la pandemia de covid-19, que golpeó duramente al turismo, uno de sus principales motores.

Además, en los últimos 13 años, dos expresidentes enfrentaron juicios por corrupción (uno fue condenado) y en 2021 estallaron dos casos de irregularidades millonarias en el sector de obras públicas, con ministros involucrados.

Para Figueres, la sobreoferta de opciones y el alto porcentaje de indecisos «es un reflejo de esa frustración que se ha venido acumulando».

«Si lo que se piensa es que uno se va a encontrar un jardín de rosas, eso no será en este gobierno (…) Costa Rica se encuentra en momentos de crisis social, económica y política», dijo a la AFP la candidata Saborío.

Abstencionismo

En la víspera de la elección, el ambiente electoral era frío y apático. 

Solo hasta entrada la tarde, un grupo reducido de seguidores del PLN se reunió en una plaza de la capital San José, lanzando algunas consignas. 

En la jornada apenas se observaron un cúmulo de banderas de las distintas agrupaciones.

«Entiendo que la población esté desconfiada (…), la han estafado por años», adujo Chaves.

Ese descontento político, además, tiene un aumento progresivo, pues el abstencionismo crece desde la votación presidencial del 2010, llegando hasta 34.3 por ciento en 2018.  

Para esta nueva elección, los expertos esperan un porcentaje, como mínimo, similar.

Segunda ronda

La única certeza del proceso electoral costarricense es la segunda ronda, lo cual permite a los analistas hacer otro tipo de conclusiones.  

«Avanzarán dos candidatos que no llegan al 20 por ciento. Es decir, ni juntos llegarán al 40 por ciento necesario para evitar segunda ronda. Esto obliga a una renegociación intensa con los demás partidos. Habrá alianzas inesperadas», explicó el analista político Alejandro Solano.

«Podemos garantizar que para la segunda ronda habrá alianzas por doquier. Los medios y la ciudadanía tenemos la obligación de exigir transparencia en esos acuerdos», reiteró la politóloga Sibaja. 

Con información de AFP.

Política Costa Rica elecciones archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí