Ofilio Castro tiene 37 años. LAPRENSA/ARCHIVO

Ofilio Castro estalla: culpa a su cuerpo técnico, llama ladrón a Ramón Flores y vendido a un periodista

Ofilio Castro empezó la entrevista con el periodista de los Dantos, Gerald Hernández, con una cita bíblica del libro de Eclesiastés. “La biblia dice que hay tiempo de callar y tiempo de hablar” y sentía que su momento de hablar en público sobre las polémicas en las que se había envuelto en los últimos meses había llegado

Ofilio Castro empezó la entrevista con el periodista de los Dantos, Gerald Hernández, con una cita bíblica del libro de Eclesiastés. “La biblia dice que hay tiempo de callar y tiempo de hablar” y sentía que su momento de hablar en público sobre las polémicas en las que se había envuelto en los últimos meses había llegado. Castro, uno de los mejores jugadores de la historia, dejó más dudas que respuestas tratando de limpiar su imagen y disparó como un francotirador sobre Manny Corpas, Sandor Guido, Moncho Flores, Agustín Cedeño y el periodista chinandegano Pablo Saldaña a quien acusó de recibir dinero para dañar su imagen. Más allá de limpiar las manchas de sus altercados siguió abonando polémica y casi pierde la cordura cuando tocó el tema de Moncho.

El cambio al Tren del Norte: “Desde un inicio de la Liga Profesional iba a ser cambiado a Estelí. No se dio porque el presidente de León decidió no hacerlo, pero Sandor Guido tomó esa decisión. No se por qué no me quería. Llegué el primer día de entrenamiento a León motivado y el primero en recibirme fue Manny Corpas. Me estaba esperando porque era el capitán del equipo y me dijo: ‘este año no quiero que te metas con mis pícheres. Yo soy el que mando aquí’. En el primer juego de la temporada yo no comencé de titular. Lo tomé tranquilo y entré a decidir el juego”.

La salida de León: “Lo mío no es de la final. Pasé muchos procesos desde el primer día con Corpas. Esa fue la única vez que crucé palabra con Corpas. Desde que estaba en Estados Unidos en una Liga Independiente traía la idea de correr a Gustavo Martínez y Ofilio Castro. Cuando estaba en el Pomares el dueño del equipo me mandaba mensaje de ánimo. Luego decían que era la manzana podrida. Corpas vino a manipular a todos y lo logró porque vino a mandar y a manipular. Ahí los que decidían era Corpas y Guido. No sé porque la tomaron conmigo”.

Su relación con Sandor Guido: “Sandor era mi mejor amigo, pero con lo que él me demostró en esta temporada nunca pensé que lo haría. Convivimos en la selección, en equipos, iba a León y compartíamos tiempo juntos. Sandor Guido me quitó el habla, no hablaba con él, cuando anotábamos carreras el salía a saludarnos, pero no me hablaba, hasta un 26 de diciembre. Estaba cansado de escuchar muchas cosas de mí y mi salida. Le pedí a él que habláramos y un día de práctica le dije que teníamos muchos años de conocernos y deseaba que las cosas cambiaran porque era una lástima que deseara cambiarme del equipo sin hacerle algún daño”.

Cambiado por Benjamín Alegría: “Agilizaron la incorporación de Alegría para cambiarme. Camino a León un compañero habló con el coach y le dijo que querían botarme para inscribir a Benjamín, y me dijo esa situación y como persona seria me molesta que no me dicen las cosas.  Cuando le dije a Sandor mencionó que era mentira que era él la primera persona que me quería en el equipo. También le reclamé porque quería hacer un informe por indisciplina y su respuesta fue: ‘No hombre, no le hagás caso a la gente’. Los datos que me llegaron es que me iban a dar de baja por indisciplina”.

La idea de ir al mar: “Luego que clasificamos al round robin y el equipo estaba 0-5, a Janior se le enfermó su hijo. Le dijimos al coach que queríamos batear y practicamos turnos ya finalizados los entrenamientos y poco a poco se nos unieron otros jugadores. Ante la situación se me vino la idea que vayamos al mar y así nos quitamos la sal que uno tiene. Al rato se apareció Sandor, se le propuso la idea y llamó al presidente. No fue todo el equipo, solo una parte y de ahí vino la unión que nos ayuda a salir adelante. A mí surgió que fuéramos al mar”.

Te puede interesar: Román González responde a las explosivas declaraciones de Rey Martínez

¿Por qué no salió a batear?: “El primer juego de la final las cosas internas no muchos lo manejan, pero en León caminaba mucha gente que tiraban el chisme. Jugué con mi vista mala, yo uso lentes de contacto y cuando estamos en el round robin en Chinandega salgo con una lesión en la ingle y quería estar en la final y me recuperé. Me merecía estar jugando en la final y Sandor sabía mi situación de mis ojos y le dije que no aguantaba que no miraba la pelota y me sacó del juego”. Aquí Ofilio no termina de explicar si realmente se negó a tomar turno en el segundo juego de la serie.  

El momento que queda fuera: “Nosotros perdemos ese segundo juego y lo pierde Corpas. Todo se da porque pasa lo del check swing del cubano. Terminó el juego y me dijo el dueño del equipo que había entendido el mensaje que no quería estar en el equipo y le dije que no se preocupara que me retiraba. Ellos esperaron la final para hacer el alboroto. Yo no he sido un pelotero cualquiera, mis números ahí están. Lo tomé con calma porque sabía que en mi interior no había nada que me hiciera sentir mal”.

El caso de Moncho Flores: “No se ha dicho la verdad y la verdad es esta. Nos metieron en un cuarto y preguntaban a cada uno por la pérdida de unas cosas.  A él le preguntaron que si lo juraba por la virgen de Guadalupe si no tenía nada que ver y nunca respondió, si uno no hizo nada no tiene nada que temer, si él no tenía nada hubiese respondido. Si no me quieren creer así fue la situación. He sido un pelotero que no me pueden tachar de ladrón, jugué tantos años y no me pueden acusar de ladrón ni por drogo. He callado muchas cosas. He tenido muchos compañeros en la selección que guardan sus carteras en otro cuarto por la situación de Moncho. Él estuvo hablando, dando declaraciones a los periodistas, y lo mandaron a callar porque la Feniba sabe la realidad de las cosas”.  

El caso Agustín Cedeño: “Escucharon todo el drama que hizo el señor Cedeño. Yo no tuve nada que ver como lo dice él. Me acerqué y le dije que no tenía que utilizar mi nombre para hacer un programa y me insultó y me dijo palabras muy fuertes. Estaba Lenín Picota y yo no le puse la mano encima. Nunca presentó pruebas. Si hubiese presentado pruebas sería distinto y no me castigaron porque todo mundo sabe quien es ese señor”.

Grave acusación a Saldaña: “Pablo Saldaña no llega a ser cronista, le queda muy grande. Él recibió dinero para acabarme y eso no se debe dar. No puede decir lo que ha dicho. Lo que Saldaña hizo fue poner mi nombre mal y eso no se hace”.

Deportes Ofilio Castro archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí