En la Declaración sobre la «Situación de Nicaragua» aprobada este martes 23 de junio, la Asamblea General de la Organización de Estados Americana (OEA), insta al Estado de Nicaragua cumplir con sus obligaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos, a cooperar y retomar el diálogo con los mecanismos internacionales y regionales pertinentes, y a adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, poner fin e investigar las violaciones y abusos de los derechos humanos, restablecer el respeto por las libertades fundamentales y adoptar medidas que habiliten el ejercicio legítimo y democrático del poder.
El documento fue aprobado en la primera sesión plenaria celebrada hoy en el quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones del 22 al 24 de junio de 2026 en Ciudad Panamá, Panamá.
En la declaración se condena el uso de la detención arbitraria, la desaparición forzada y la tortura, e insta al Estado de Nicaragua a liberar de inmediato e incondicionalmente a todas las personas detenidas arbitraria o injustamente, incluidas todas las personas sometidas a desaparición forzada o cuyo destino o paradero se desconoce, y a cesar el uso generalizado de detenciones arbitrarias, respetar el debido proceso y todas las demás garantías legales, incluidas las garantías de un juicio justo, y asegurar que las condiciones de detención, incluidas las visitas familiares y la atención médica adecuada, sean compatibles con las obligaciones del derecho nacional e internacional de los derechos humanos.
También expresa su profunda preocupación por la muerte reciente de Brooklyn Rivera bajo custodia estatal, pese a las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las medidas provisionales ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mediante las cuales se requirió al Estado de Nicaragua informar sobre sus condiciones de detención y garantizar la protección de su vida e integridad personal; y expresa además preocupación por las a denuncias de represalias contra sus familiares y miembros de su comunidad.
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OEA pide el régimen orteguista poner fin a la impunidad
La Declaración se reitera la importancia de la verdad, la justicia y la reparación para todas las víctimas de violaciones a los derechos humanos, incluyendo a las sometidas a detención arbitraria, exilio forzoso o persecución por ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales, así como la importancia de poner fin a la impunidad por estas y otras violaciones.
Además, en el documento se reafirma la importancia de proteger el espacio cívico y el pleno ejercicio de las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica, así como de proteger el funcionamiento libre e independiente de los medios de comunicación, y de garantizar la participación de la sociedad civil y de todos los sectores de la sociedad.
El organismo regional en la Declaración insta al Estado de Nicaragua a respetar la libertad de religión o de creencias, incluyendo el cese de y la protección contra actos de persecución, hostigamiento o restricciones indebidas contra líderes religiosos y miembros de comunidades de fe.
Asimismo, pide al Estado de Nicaragua cesar las medidas para despojar o negar la ciudadanía a sus nacionales, y a garantizar el retorno seguro de los nicaragüenses afuera del país y en exilio que desean regresar a Nicaragua; a asegurar el pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales, incluidos los derechos a la nacionalidad, a la libertad de movimiento y al retorno a su propio país sin temor a represalias, persecución o restricciones arbitrarias, tal como se reconoce en los instrumentos interamericanos aplicables.
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Llamado a la dictadura a que termine con situaciones de apatridia
Llama además al Estado de Nicaragua que reconozca y restituya la nacionalidad y la identidad jurídica a todas las personas privadas arbitrariamente de ellas, que proporcione la documentación necesaria para el ejercicio efectivo de sus derechos sin impedimentos, y que devuelva o proporcione un recurso efectivo para los bienes confiscados a las personas despojadas de su nacionalidad; poniendo así fin a las situaciones de apatridia.
También exhorta al Estado de Nicaragua a que garantice una participación política amplia y efectiva, estableciendo las bases para futuros procesos electorales de conformidad con las normas interamericanas.
El organismo regional finalmente hace un llamado al Estado de Nicaragua para que retorne a la Organización de los Estados Americanos, reiterando la disposición de los Estados Miembros a facilitar dicho proceso, en cumplimiento de lo dispuesto en la Carta de la OEA y de conformidad con los principios de la Carta Democrática Interamericana.