Ernesto Medina. LA PRENSA/Archivo

Ernesto Medina: «Ninguna de estas organizaciones han sido lo suficientemente humildes para reconocer los errores»

Expositores en el el foro virtual "Transitando de la dictadura a la democracia" hablaron de lo que se hizo mal en el pasado y lo que se debe tomar en cuenta para el futuro en temas de unidad

El académico y opositor Ernesto Medina hizo un llamado a todos los grupos opositores a tomarse en serio los nuevos esfuerzos de unidad que están surgiendo, para no cometer los mismos errores del pasado.

Medina fue uno de los participantes en el foro virtual «Transitando de la dictadura a la democracia», organizado por Conexión Nica-USA e Iniciativa por el Cambio (IPC), dos grupos integrados por nicaragüenses que viven en Estados Unidos, entre estos el destacado deportista Dennis Martínez.

En su exposición, Medina hizo una evaluación del fallido esfuerzo de unidad opositora en la Alianza Cívica, organización que nació en el primer intento de diálogo con el régimen de Daniel Ortega en 2018.

El académico repasó los eventos de abril de 2018, cuando iniciaron las protestas civiles autoconvocadas, es decir «sin ningún liderazgo claro», que fueron aplastadas por la represión armada de la Policía en coordinación con simpatizantes del régimen de Ortega. Más de 350 personas murieron por esa represión en 2018, según un informe de la Comisión Interamericana de de Derechos Humanos (CIDH).

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En ese contexto es que surge la necesidad de reunir a todos los sectores opositores, para presentar un frente unido contra Ortega y evitar así una mayor crisis y violencia en las calles.

«La Alianza tuvo desde el inicio ese problema de una verdadera representatividad, sin embargo, la gente confió porque miraba a un grupo más o menos estructurado que estaba dando la cara, porque no había otros. Los otros fueron surgiendo al calor de la lucha y desgraciadamente por responsabilidad en gran medida de esa visión que tenía la Alianza Cívica no se logró consolidar los esfuerzos que hubo», valoró el académico.

Medina, quien fue uno de los miembros originales de la Alianza Cívica, recordó que para aunar a la Alianza Cívica con los grupos que estaban en la calle protestando en masa se crea la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

«Hacer la mueca de que estábamos unidos»

Pero reconoció que en esos espacios «no se logró una unidad sincera» y hasta el día de hoy las organizaciones no reconocen que se cometieron errores.

«Costó mucho que llegáramos a un entendimiento, en realidad lo que nos obligó a que nos sentáramos la primera vez, y que fue más que todo para tomarnos una foto, y que la gente que estaba siendo reprimida ya brutalmente (en las calles) pensara que hay esperanza de que surja una organización que dirija esto (…) y mandar ese mensaje de unidad; pero no se logró la unidad y después, en un segundo intento, se conforma la Unidad Nacional Azul y Blanco en la que estaba la Alianza Cívica, pero no se logró realmente una unidad sincera, franca y de principios, de objetivos, de estrategia, sino que fue siempre de cara a la gente, de cara a los organismos que estaban presionando interesados en que se diera la unidad y había de alguna manera que hacer la mueca de que estábamos unidos, pero en realidad eso nunca se dio», relató Medina.

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El académico señaló como grandes problemas de la unidad la falta de un dirigente claro, las discusiones estériles y la falta de una estrategia.

«La muestra más clara es esa discusión absurda sobre si las elecciones eran o no la vía, y digo que es absurda porque la verdad ¿qué otra vía había en ese momento si no eran las elecciones? Y sin embargo, pasamos dos años sin tener claro qué íbamos a hacer con las reformas electorales», manifestó.

Otras discusiones que surgieron en el fallido proceso de unidad opositora fue incluir o no a los partidos políticos, aunque estos tenían sus propios intereses que no eran los mismos de las organizaciones de autoconvocados, dijo Medina.

«Nos peleamos, discutimos, de mala gana se aceptó que entraran unos (partidos), pero nunca se discutió eso a fondo y bueno, pasó lo que pasó. Al final terminamos en manos de los partidos políticos que tenían sus propios intereses», recordó Medina.

«Fuimos incapaces de sentarnos nosotros y ver cómo íbamos a abordar ese problema, porque era realmente un problema que nunca lo pudimos manejar y obviamente pasó que el PLC agarró por su lado; el PRD lo cerraron y nunca tuvo una posición muy clara; CxL (Ciudadanos por la Libertad) estaba como esperando, y un sector de la Coalición, la Alianza Cívica, tenía un amarre con CxL y nunca lo dijeron, nunca fueron lo suficientemente honestos para reconocerlo, porque creían que CxL era suficiente para aglutinar todo el descontento de la gente y que toda la gente iba a votar por ellos. Y así estamos y todavía estamos en eso, y ninguna de estas organizaciones ha sido lo suficientemente humilde para reconocer la responsabilidad que tienen y ni han dado muestras tampoco de decir que cometimos errores», reflexionó Medina.

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Resolver los dilemas

Otro de los participantes en el foro fue el economista y opositor en el exilio, Enrique Sáenz, quien reconoció que «la unidad no se logra de la noche a la mañana», pero consideró que «se debe dar pasos para la eliminación de la fragmentación», buscando coincidencias entre todos los opositores.

«Si nosotros queremos enfrentar y derrotar a Ortega, al menos debemos armonizar posiciones, al menos alrededor de una línea estratégica, al menos trabajar la mayor parte de los días y al menos abarcar la mayor cantidad de frentes de lucha. ¿Podemos derrotar a Ortega? Sí, pero no si seguimos haciendo más de lo mismo», valoró el economista.

Enrique Saenz
Economista y opositor en el exilio, Enrique Sáenz. LA PRENSA/Archivo

Sáenz señaló la importancia de resolver los dilemas, dejando claro los puntos comunes, entre estos mencionó que hay que concertar que en Nicaragua se vive en una dictadura; hay que determinar que se debe establecer un proceso democrático «porque no todos quieren democracia».

El presidente del poder judicial de Venezuela, Miguel Ángel Martín —quien se encuentra en el exilio por las amenazas del régimen de Nicolás Maduro en su país—, fue otro de los expositores en el foro.

Martín recomendó que la oposición debe estar unida en la denuncia internacional de que Ortega representa un gobierno ilegítimo y tratar de hacer llegar ese mensaje a las cancillerías de cada país del mundo.

También dijo que hay que insistir en la denuncia de los delitos de «lesa humanidad» ante la Corte Penal Internacional.

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